domingo, 10 de abril de 2016

A propósito de la moda de «marabinos», en vez de maracuchos o maracaiberos

Sigo sin entender por qué está más extendido «marabino» que las formas correctas (maracucho o maracaibero). 
Por eso, quiero recordar hoy a mi querido Roberto, quien me ayudó tanto en mi carrera: fue mi retratado en las fotografías de personalidad, mi fuente informativa favorita para reportajes, entrevistas y ensayos, mi cómplice en la lectura y discusión de los libros que solo podía conseguir en su amplia biblioteca. 
Ya no está entre nosotros para encantarnos con sus relatos, pero nos dejó explicaciones maravillosas como esta, tomada de aporrea.org.
(Roberto tenía la costumbre de escribir i por y, en una actitud rebelde en rechazo a la presencia de una letra griega en nuestro alfabeto. Así era él).

Idioma español i gentilicios

¿Cómo decidir o decir: Maracaibero, Marabino o Maracucho?

“Las confusiones conceptuales son
 consecuencias de aberraciones
 en el uso”
 Jerrold J. Katz 
 Este artículo que va dedicado deferentemente a un lector amigo, Carlos del Villar Montiel, quien desea vaya dedicado también a periodistas, locutores, animadores de TV i demás personas de los medios de comunicación social, responde a una preocupación mui interesante de persona pensante que le preocupa el lenguaje, que es lo que aporta la distinción fundamental entre el hombre i los animales, como bien señala el filósofo Max Black. I en mi caso, desde que tomé conciencia de esa importancia sobre todo en el bachillerato, donde me enseñaron que nuestro idioma es el español i no castellano –idea que defiende magistralmente el Académico de la Lengua Española, Manuel Seco− se asentó el error de poner como lengua oficial al castellano, disparate que deslizó con maña un Constituyente (Allan Brewer Carías) en la Constitución Bolivariana (Título I, art. 9) –ya explicar esto sería motivo de otros u otros artículos−  pese a la defensa o mejor, oposición, que hicimos Cristóbal Jiménez (además de cantante, Lic. en Literatura, con estudios de post grado) i me enseñaron también desde la Primaria i el Bachillerato que tenemos solamente cinco vocales (a, e, i, o, u) de un idioma latino, i ninguna letra griega, puesto que la /y/ es la consonante yé (Y), aunque al final la Academia Española había admitido su uso como conjunción copulativa i en algunas palabras, debido al uso, pues el diccionario no hace al idioma sino el idioma al diccionario; sin embargo, el inolvidable viejo Cuenca (Dr. Raúl Cuenca, ingeniero, agrimensor, historiador, filósofo i sobre todo docente por vocación) i sus contemporáneos, Toribio Urdaneta, Yépez Baralt, Yépez Trujillo, Udón Pérez, Jorge Schmidke, Butrón Olivares, Jesús Enrique Losada, hasta Ábrego Montero que fue mi profesor en Castellano i Literatura, escribían con la /i/ latina, igual que mi padre. La nueva Gramática de la Lengua Española, ha dicho que la /y/ es la Y (yé), i no sé en qué lugar ha quedado o quedará, pues antes era, creo que la vigesimoséptima letra (consonante) del abecedario, pues ahora están cuestionadas o eliminadas la Ch i la Ll, que a mi juicio es no mui admisible.
 Es por esto que he puesto al comienzo un pensamiento o sentencia en Filosofía del Lenguaje, de Jerrold J. Katz, porque fui profesor de esa disciplina durante más de 20 años en la Escuela de Filosofía de L.U.Z, i allí vemos el lenguaje i al homo loquens, (del lat. loquor, hablar: el hombre que habla, se pronuncia a /u/ i se dice lócuens) desde algunas perspectivas distinta a la gramática i a la filología o materias afines, pues las confusiones conceptuales, producen aberraciones en el uso, según este notable investigador.
 El problema planteado es respecto al gentilicio que deben usar o se le debe adjudicar a los hombres i mujeres nacidos en la ciudad de Maracaibo, capital del Estado Zulia, en Venezuela. Aquí, precisamente en lo que acabo de escribir hai un problema en el uso en la escritura, en lo cual no pude ponerme de acuerdo con mi amigo el Dr. Luis Guillermo Cristalino Santana, ese distinguido abogado, locutor, comentarista cultural i a quien me une una gran amistad. El dice que allí debo escribir porque la palabra estado, como la de los días de la semana o de los meses, son nombres comunes i van con minúscula (lo que es cierto i correcto), mientras para mí, en filosofía del lenguaje, todo es un nombre propio, de una entidad o territorio bien definido, agregando que los nombres propios en filosofía del lenguaje, pueden tener, como decía Bertrand Russell para exagerar, hasta un millón de palabras.
 En cuanto al gentilicio, el amigo Carlos del Villar, me recordó un artículo que ambos leímos hace algunos años (pero no lo tenemos a mano; voi a revisar mis archivos que es tarea de hormigas) de mi entrañable amigo, colega i compañero de luchas gremiales, literarias  i artísticas, el inolvidable Dr. Américo Negrete. Américo se incomodaba mucho cuando escuchaba que nos llamaban, sin mala intención ni con carácter peyorativo, maracuchos. Le parecía despectivo, vulgar i sin uso correcto del sufijo “ucho” que no lo encontramos ni en la actual gramática. Decía que era como si a los caraqueños los llamáramos caracuchos, i resulta cierto que si hubiese ese sufijo, (lo hai para otras cosas) estaría mal empleado pues cortaba de manera irregular los nombres originales o raíces del término o palabra. Además es cierto que sí tiene connotación despectiva en el uso, cuando nos llaman así, con cierta ironía o desdén. ¡Estos maracuchos del c….! ¡Para desordenados i alborotadores, los maracuchos! Sin embargo, un abogado en Caracas que se ocupa mucho i con autoridad, del uso del lenguaje, el Dr. Alexis Rodríguez, en el volumen II de sus libros Con la Lengua, luego de referirse a los gentilicios (pág. 247 en adelante) como palabras derivadas que se forman a partir de un topónimo, expone diez sufijos que no incluyen a ucho, más adelante al mencionar los ejemplos en Venezuela, escribe como gentilicio del maracaibero, el maracucho (¿No es errado?) i un poco más allá, en la página siguiente, expone como caso especial que maracucho ha prevalecido sobre maracaibero, lo que no es cierto, porque luego dice que el sufijo ucho ha servido para expresar diminutivos, o formas especiales de nombres llamados hipocorísticos como Perucho, Rafucho Lucho, Isabelucha, Merceducha, e insiste en maracucho. No dice que es despectivo al mismo tiempo que diminutivo, sustantivos o adjetivos como cuartucho, feúcho, casucha, etc. Salva sí, su intención, diciendo que la regla de oro en cuanto a la formación de gentilicios, es el respeto a la inventiva popular i que los nativos o habitantes de un lugar, tiene autoridad para llamarse como se les ocurra. Otras consideraciones como gentilicios raros por no corresponder al toponímico, es el caso de palabras formadas por otras denominaciones que se dan a ciertos sitios o ciudades, de acuerdo al nombre antiguo ya desaparecido. Aquí, no nos importa.
 Los sufijos de los gentilicios, los pueden conseguir en la Nueva Gramática, en las Unidades Gramaticales de Análisis, números 7.3.1 en adelante, i verán que ninguno de los distintos grupos de sufijos que nos ayudan a formar los gentilicios, o patronímicos, etc., es, este cuestionado de “ucho”. En cambio, si existe (ero) como por ejemplo en habanero, maracayero,  para formar el gentilicio maracaibero que es el nombre o el gentilicio que debe distinguir a los naturales de Maracaibo. Descartado, pues, maracucho – en criterio de Negrette, otros intelectuales zulianos i en el mío−, algunos usan también marabino, que para un amigo del señor Carlos del Villar (según me cuenta) el profesor Gabriel Fraser Negrette, marabino serían los nacidos en Marabia (entidad que no existe como ciudad, pueblo o región) o cuando más, pienso yo, para los nacidos en Mara, nunca para los de Maracaibo, sustantivo a la cual el sufijo le está mutilando casi la mitad de la palabra. En Venezuela es de consultarse por ejemplo en Caracas, las obras del Padre Barnola, Rosenblat, René de Sola, i otros que olvido, pero en Maracaibo para mí son autoridades Tito Balza Santaella, Eddy González o Manuel Martínez Acuña, quienes tendrían hasta más conocimientos idiomáticos que quien escribe. Lo cierto es una cosa que si me ha quedado clara, desde que en filosofía se estudia por ejemplo a Juan Hispano, Guillermo de Occam (William Ockam), Stuart Mill, Russell, Wittgenstein etc., hasta los autores contemporáneos (en Maracaibo tuvimos al mexicano José Pascual Buxó ya ausente hacia su México natal, i al formidable español universal (Canario) Agustín Millares Carlo, autoridades que nos daban la razón) i es algo que un profesor en Lovaina (Bélgica) me lo recalcó. Cuando fuimos a un Curso especial sobre Gramática Francesa, un viejo mui humorista i alegre nos dijo con gracia: −Vamos a estudiar gramática francesa, pero desde ya les advierto, que es tan arbitraria, ¡que ni yo la sé! I en los otros idiomas, es la misma cosa. El lenguaje en sí, lo sabemos desde los tiempos griegos, es algo arbitrario, no habrá nunca reglas ni leyes, aunque se hace el esfuerzo perenne de hacer textos gramaticales. En español, desde Nebrija. Platón pensaba, que entre las cosas i las palabras, algunas veces había una ciertarectitud o conexión entre ellas, pero eso no se pudo probar nunca (por ejemplo, entre el fuego i el humo). Las únicas palabras así, son las onomatopéyicas, como el quirikikí del canto del gallo. En el siglo XX, Russell i Wittgenstein, luego de aquel difícil Tractatus Lógico-Filosófico del segundo de ellos, se propusieron junto a muchos otros lógicos, hacer un idioma perfecto para la ciencia, con proposiciones moleculares i proposiciones atómicas i otras exigencias, hasta que se convencieron que era imposible i que la ciencia lo que debe usar es el lenguaje ordinario, pero introduciendo precisión, con una ayuda desde la filosofía de la ciencia: la medida científica que, era quizá el tema más extenso en mis clases de esa especialidad.
 Creo, amigo Carlos, que en parte al menos, he respondido a tu pregunta o mejor preguntas, porque también hablamos de uno de mis mejores amigos de toda la vida: Américo Negrette, i me perdonarás que al tratar el tema demasiado breve, me haya extendido tanto, pero es que la filosofía, la literatura i el arte, −cosas bellas o sublimes en la existencia humana− siempre son como mariposas azules que revolotean en mi mente, i el docente de ayer, reaparece.
robertojjm@hotmail.com

jueves, 24 de diciembre de 2015

Recomendaciones de la Fundéu para la escritura de términos alusivos a la Navidad

Fuente: Fundeu.es
Con motivo de las fiestas navideñas, se ofrecen algunas claves para una redacción más cuidadosa de las noticias en las que aparecen términos relacionados con estas celebraciones.

1. NavidadNochebuena…, mayúsculas

Navidad, Navidades, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se escriben con mayúscula inicial por tratarse de nombres propios de festividades, según indica la Ortografía académica. En el caso de Navidades, que se emplea para referirse a una época del año, se admite también la escritura con minúscula: «Cerca de 2,4 millones de pasajeros pasarán estas navidades por los aeropuertos canarios». Además, y aunque ambas son correctas, se prefieren las formas Nochebuena y Nochevieja a las separadas Noche Buena y Noche Vieja.

2. Las palabras felizprósperopaz…, en minúscula

Términos como feliz, próspero, amor, paz felicidad, que suelen verse con inicial mayúscula («El presidente del Gobierno deseó una Feliz Navidad a los periodistas»), se escriben, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, con minúscula inicial: «El presidente del Gobierno deseó una feliz Navidad a los periodistas».

3. Tarjeta de Navidad, mejor que christmas

Las expresiones tarjeta de Navidad o tarjeta navideña son preferibles a la voz inglesa Christmas y su hispanización crismas, cuyo empleo se da especialmente en España.

4. El belén, en minúsculas

La representación de la escena del nacimiento de Jesús se escribe con minúsculas, el belén, ya que, aunque proviene del nombre de la localidad donde la Biblia sitúa el nacimiento, se usa en este sentido como nombre común. Solo se escribe con mayúscula inicial si se refiere a la ciudad: «Jesús nació en Belén». También se escriben en minúscula sus sinónimos nacimiento, portal y pesebre.

5. Niños JesúsPapás Noel y papanoeles

Se recomienda escribir Niños Jesús Papás Noel como plurales de Niño Jesús Papá Noel. Sin embargo, Papá Noel ha dado también origen al sustantivo común papanoel, referido, más que al propio san Nicolás, a las personas disfrazadas de este personaje y a los muñecos y los adornos con su forma, que tiene menor uso y cuya forma plural es papanoeles.

6. El Año Viejo o Añoviejo

En un gran número de países latinoamericanos la medianoche del 31 de diciembre se quema un muñeco hecho de ropa vieja que se conoce como Año Viejo, escrito con las iniciales en mayúscula y cuyo plural es Años Viejos(Añoviejos, si el singular, Añoviejo, se escribe en una sola palabra).

Recomendaciones de la Fundéu para la escritura de términos alusivos a la Navidad

Fuente: Fundeu.es
Con motivo de las fiestas navideñas, se ofrecen algunas claves para una redacción más cuidadosa de las noticias en las que aparecen términos relacionados con estas celebraciones.

1. NavidadNochebuena…, mayúsculas

Navidad, Navidades, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se escriben con mayúscula inicial por tratarse de nombres propios de festividades, según indica la Ortografía académica. En el caso de Navidades, que se emplea para referirse a una época del año, se admite también la escritura con minúscula: «Cerca de 2,4 millones de pasajeros pasarán estas navidades por los aeropuertos canarios». Además, y aunque ambas son correctas, se prefieren las formas Nochebuena y Nochevieja a las separadas Noche Buena y Noche Vieja.

2. Las palabras felizprósperopaz…, en minúscula

Términos como feliz, próspero, amor, paz felicidad, que suelen verse con inicial mayúscula («El presidente del Gobierno deseó una Feliz Navidad a los periodistas»), se escriben, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, con minúscula inicial: «El presidente del Gobierno deseó una feliz Navidad a los periodistas».

3. Tarjeta de Navidad, mejor que christmas

Las expresiones tarjeta de Navidad o tarjeta navideña son preferibles a la voz inglesa Christmas y su hispanización crismas, cuyo empleo se da especialmente en España.

4. El belén, en minúsculas

La representación de la escena del nacimiento de Jesús se escribe con minúsculas, el belén, ya que, aunque proviene del nombre de la localidad donde la Biblia sitúa el nacimiento, se usa en este sentido como nombre común. Solo se escribe con mayúscula inicial si se refiere a la ciudad: «Jesús nació en Belén». También se escriben en minúscula sus sinónimos nacimiento, portal y pesebre.

5. Niños JesúsPapás Noel y papanoeles

Se recomienda escribir Niños Jesús Papás Noel como plurales de Niño Jesús Papá Noel. Sin embargo, Papá Noel ha dado también origen al sustantivo común papanoel, referido, más que al propio san Nicolás, a las personas disfrazadas de este personaje y a los muñecos y los adornos con su forma, que tiene menor uso y cuya forma plural es papanoeles.

6. El Año Viejo o Añoviejo

En un gran número de países latinoamericanos la medianoche del 31 de diciembre se quema un muñeco hecho de ropa vieja que se conoce como Año Viejo, escrito con las iniciales en mayúscula y cuyo plural es Años Viejos(Añoviejos, si el singular, Añoviejo, se escribe en una sola palabra).

domingo, 26 de julio de 2015

Ejercicios de identificación y análisis de grupos oracionales:


Ejercicios de identificación y análisis de grupos oracionales:
Instrucciones: a partir de las siguientes entradas periodísticas[1], sigue los pasos del análisis que aprendiste en clases:
1.       Subraya los verbos.
2.       Identifica posibles nexos para saber si hay oraciones yuxtapuestas y coordinadas.
3.       Delimita las oraciones yuxtapuestas y coordinadas entre corchetes y numéralas.
4.       Identifica el verbo de cada oración (todas son oraciones simples).
5.       Elabora el módulo actancial de cada oración.
6.       Analiza sintácticamente cada oración; es decir, desglosa su sintagma nominal sujeto y su sintagma verbal predicado con el apoyo de la guía de sintaxis.
Ejemplo:
Venezuela podía emular sus medalleros anteriores o la actuación de nuestros atletas pudo ser mejor. Sin embargo, el alto nivel de competencia encontrado en la cita canadiense se tradujo en una importante distancia. 
O1 [Venezuela podía emular sus medalleros anteriores] o O2 [la actuación de nuestros atletas pudo ser mejor]. Sin embargo, O3 [el alto nivel de competencia encontrado en la cita canadiense se tradujo en una importante distancia].  O1 y O2 son coordinadas disyuntivas , O2 y O3 son coordinadas adversativas
O1: Alguien poder emular algo
Sujeto: Venezuela (nom.)
Predicado: podía emular sus medalleros anteriores (SV)
   Núcleo: podía emular (verbo modal+verbo en infinitivo)
   CD: sus medalleros anteriores (SN)
      Det.: sus (adj.)
      Núcleo: medalleros (nom.)
      Ady.: anteriores (adj.)
O2: Algo poder ser algo
Sujeto: la actuación de nuestros atletas (SN)
     Det.: la (art.)     Núcleo: actuación (nom.)
     Ady.: de nuestros atletas (prep.+SN)
         Det.: nuestros (adj.)         Núcleo: atletas (nom.)
Predicado: pudo ser mejor (SV)
      Núcleo: pudo ser (verbo modal+verbo en infinitivo)
      Atributo: mejor (adj.)
O3: Algo traducirse en algo 
Sujeto: el alto nivel de competencia encontrado en la cita canadiense (SN)
   Det.: el (art.)   Núcleo: nivel (nom.)   Ady.: alto (adj.)   Ady.: de competencia (prep.+nom.)
   Ady.: encontrado en la cita canadiense (S.adj.)
     Núcleo: encontrado (adj.)   
     Ady.: en la cita canadiense (prep.+SN)
        Det.: la (art.)    Núcleo: cita (nom.)    Ady.: canadiense (adj.)
Predicado: se tradujo en una importante distancia (SV)
    Núcleo: se tradujo (verbo pronominal)
    Suplemento: en una importante distancia (prep.+SN)
         Det.: una (adj.)     Núcleo: distancia (nom.)    Ady.: importante (adj.)
1.    Los trabajos de la represa están casi culminados, no existe paralización en el túnel de trasvase ni han detenido ningún frente de trabajo y para el año próximo podría iniciarse el llenado de la represa. 
2.    En Amsterdam se registraron varios heridos por la tormenta y las fuertes ráfagas de viento.  Las autoridades informaron el sábado el fallecimiento de un hombre en una aldea cercana.
3.    Desde el pasado 15 de julio, entregaron una comunicación en la sede de la Gobernación. Solicitan al mandatario regional aumentos y discusión de contratación colectiva.
4.    Italia ha abogado por una integración política y económica más estricta en el bloque monetario. El país quiere un conjunto de medidas amplio, pero considera una pronta conclusión de la unión bancaria y pide un presupuesto común para la zona euro.
5.    La OTAN convocó este domingo a una reunión. A ella serán invitados los embajadores de los 28 países miembros de la alianza militar y discutirán las consultas de Turquía.
6.    El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán considera "un gran error" el bloqueo del pacto. Criticó directamente al gobierno estadounidense.
7.    Hoy Caracas cumple 448 años de su fundación y los caraqueños piden el rescate de los valores y el respeto entre todos sus habitantes.
8.    Organizan ferias escolares en toda Venezuela. Habrá venta de útiles, uniformes y libros en las comunidades más necesitadas durante los meses de agosto y septiembre.




[1] Tomadas de Eluniversal.com (26-7-2015) con algunas modificaciones de simplificación sintáctica.

martes, 24 de febrero de 2015

Morfosintaxis del Castellano: Novedades de la Ortografía de 2010

Morfosintaxis del Castellano: Novedades de la Ortografía de 2010

Morfosintaxis del Castellano: Ortografía básica para la redacción periodística y publicitaria

Morfosintaxis del Castellano: Ortografía básica para la redacción periodística y publicitaria

Recomendaciones para la redacción de mensajes vía correo electrónico

Presentamos aquí sugerencias para la redacción eficaz de los mensajes que se intercambian mediante el correo electrónico.
El correo electrónico tiene elementos de la comunicación oral (inmediatez e interacción simultánea) y de la comunicación escrita (código propio y permanencia). Esta particularidad determina que la influencia del código oral suele producir textos ambiguos, poco concisos y excesivamente coloquiales.
Por ello, proponemos las siguientes recomendaciones para cada elemento dentro de la correspondencia vía correo electrónico:
● El encabezamiento
En el campo Para debe procurarse incluir el nombre de una sola persona. La dirección de correo electrónico es un dato de carácter personal. Si los receptores son varios, las direcciones de los correos deberían ir con copia oculta (Cco).
Debe prestarse atención al botón de Reenviar: a quién y qué reenviamos. Graza (2013) menciona varias consecuencias negativas de copiar a demasiadas personas en un correo electrónico:
ü  Dice muy poco del remitente: inseguridad, necesidad de aprobación, poca iniciativa, necesidad de justificar sus decisiones...
ü  Hace que los superiores, copiados en demasiados correos electrónicos «del día a día», presten menos atención a los correos importantes que sí es imprescindible que vean.
ü  Promueve las conocidas meteduras de pata que ocurren en cualquier empresa: alguien responde a todos sin querer, alguien no se da cuenta de que cierta persona estaba en la copia, etc.
ü  Es muy poco efectivo: al haber muchas personas en copia, a menudo ocurre que todas ellas piensan que será otra la que conteste y el asunto se queda sin resolver.
ü  Las personas se sienten vigiladas y observadas. Este modo de trabajar es enemigo de la creatividad y la espontaneidad.
ü  Ralentiza los procesos de una empresa al completo: es contagioso, se extiende entre todos los empleados, llena sus bandejas de entrada de «paja», les desvía de los asuntos importantes, interrumpe su trabajo… un efecto «bola de nieve» de manual.
La solución está en intentar que todos los correos estén dirigidos a un solo destinatario. Cuando es imprescindible añadir a más personas en forma de copia, deben elegirse solo aquellas que realmente estén interesadas en el asunto tratado y avisar a todos los destinatarios de las personas que están copiadas.
El campo Cc corresponde al inglés carbon copy, equivalente a copia de carbón, pues hace referencia a los papeles de calco con los que se duplica la información en los formularios, facturas, etc. En el correo electrónico, en el campo Cc, se incluyen aquellos contactos que queremos que conozcan el contenido del mensaje, pero que no son su destinatario principal.
De este modo, un contacto en Cc tendrá menos compromiso de respuesta que el contacto incluido en Para y posiblemente menos responsabilidad en el tema tratado. Cabe recordar que los contactos de este campo son visibles al resto de los destinatarios; son testigos que pueden intervenir en la conversación. Muchos usuarios se sienten en la obligación de responder cuando reciben correos así y en muchos casos no es necesario.
Por lo tanto, no es suficiente con pensar a quién se quiere incluir en la conversación sino qué rol se quiere que desempeñe en ella. Además, los roles no son eternos. Un contacto no tiene por qué estar en Cc durante toda la conversación. Una vez se compruebe que su inclusión no es necesaria, puede (incluso se debe) eliminarse para evitar molestias o que reciba información que ya no le compete. Por otro lado, un Cc, si finalmente cobra relevancia su papel, puede ser añadido en Para, elevando su estatus en la conversación.
El campo Cco permite añadir a un destinatario en el envío del mensaje sin que los otros lo sepan. No es recomendable hacerlo dentro de una empresa u organización, pues debe estar transparente la información de quiénes participan en la conversación.
Los problemas pueden surgir cuando alguien a quien se envía un Cco contesta con Responder a todos: tanto su respuesta como el hecho de que estaba incluido de manera oculta en la comunicación quedarán expuestos a todos.
Es un error dejar vacío el campo Asunto. Hay que titular brevemente, pero con un buen resumen del contenido: Reunión, no; Reunión de la Junta Directiva, sí. De este modo, el receptor se ubica en el tema y le es más fácil encontrarlo en una búsqueda en su bandeja de entrada.
En los ambientes laborales, en los que se valoran enormemente los procedimientos que ayudan a ganar tiempo, la funcionalidad del Asunto como resumen del texto se prioriza, dado que los correos electrónicos además pueden conservarse como registro de la actividad.
Deben evitarse títulos con «aviso importante» o «urgente», a menos que realmente lo sean, para no generar falsas expectativas.
Deberemos cambiar el contenido del Asunto si los correos se responden y responden, para evitar el molesto: Re: Re: Re: Re:
En el encabezamiento aparece por configuración nuestro nombre, nuestro correo electrónico y la fecha con la hora.
● El saludo
Debe ser neutro: Estimado/-a, más el nombre correspondiente. Querido/-a no es apropiado en un uso profesional. Tampoco son adecuados los saludos del tipo Buenos días (pues no sabemos cuándo lo leerá el receptor) o el consabido ¡Hola! 
Irá seguido siempre de dos puntos (y no coma): Estimado señor González:. Si nos dirigimos a un colectivo –y a pesar de ello– el saludo también irá en singular, porque la lectura siempre es individual: Estimado alumno... Es indebido el uso de la arroba: Estimad@ compañer@
● El cuerpo del mensaje
Debe comenzar en línea aparte (y no a continuación) tras los dos puntos. Se recomienda la estructuración en párrafos cortos (unas treinta palabras), palabras sencillas y corrección ortográfica y gramatical.
Es necesario planificar lo que va a escribirse, redactarlo con cuidado y revisarlo para corregir cualquier desliz. Debe tratarse un solo tema en cada comunicación y ser concreto. No es el espacio para la creatividad y las figuras literarias.
Si se requiere información sobre varios puntos del mismo tema, es recomendable numerarlos, de manera que sea más difícil para el receptor saltarse uno en su respuesta.
Tendremos en cuenta el tipo, el tamaño y el color de la fuente. Una Arial o una Times New Roman en tamaño 12 y color negro darán una aspecto formal a nuestro escrito. Una Comic Sans o una Papyrus serán divertidas o exóticas, pero poco serias para nuestro trabajo.
Las negritas son útiles para resaltar texto; las cursivas, para indicar una cita o un extranjerismo. No deben emplearse las mayúsculas suspendidas: esto equivale a gritar.
Pueden adjuntarse documentos, hojas de cálculo, etc. Debe verificarse el tamaño de los adjuntos para que no sea excesivo, sobre todo cuando tienen imágenes. Debemos evitar la fórmula Adjunto remito; es mejor: Le envío en un archivo adjunto el informe…
Es importante anunciar los adjuntos que se envían y aclarar a qué se refiere cada uno. Si el cuerpo del mensaje es muy largo, versa sobre instrucciones, normas, pasos, etc., es preferible anexarlo como documento adjunto.
● La despedida
El saludo final es de debida cortesía. Son adecuados: Un saludo o Un cordial saludo. Los abrazos y besos quedan reservados para los correos personales.
Es importante recordar que los vocativos siempre llevan coma. Así pues, si la despedida es Gracias, Sr. Pérez, por ejemplo, no podrá prescindirse de la coma.
La mayoría de los servicios de correo electrónico permiten personalizar el bloque de firma e incluirlo automáticamente.
Debe llevar nombre y apellidos, y en línea aparte, justo debajo, el cargo sin el artículo: Jefa del Área de Formación (y no La jefa del Área de Formación). Podremos añadir, siempre en línea aparte, la dirección postal, el teléfono, el fax y la web institucional. El correo electrónico no es necesario: aparece por configuración en el encabezamiento.
● Descargos de responsabilidad
Son generalmente reservados a los correos masivos. Son del tipo: La presente comunicación tiene carácter confidencial y es para uso exclusivo del destinatario indicado, etc. Suele llevar su correspondiente versión en inglés y en otras lenguas.
Deberá estar redactado en sus justos términos y sin abusar (los hay que dan las versiones en cuatro o cinco lenguas; son los mismos que ponen lo de imprimir solo en caso necesario y el logo de Salvemos la naturaleza).
Los descargos de responsabilidad sobran en el correo persona a persona.
● Tiempos de respuesta
Debemos contestar preferiblemente dentro de las primeras veinticuatro horas, lo cual no implica precipitación en la respuesta. Se trata de confirmar la recepción. Si no tenemos tiempo de resolver lo solicitado, puede responderse: Me ocuparé inmediatamente, o tendré pronto una respuesta.

Siempre debe revisarse lo escrito antes de enviarlo.