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miércoles, 30 de abril de 2008

Taller de Morfosintaxis del Castellano I. Clase sobre acentuación.























Taller de Morfosintaxis del Castellano I. Unidad II: Ortografía básica para una redacción eficiente

1. Acentuación

Se denomina acento prosódico a la mayor fuerza de pronunciación sobre una sílaba de la palabra (a la que se denomina sílaba tónica). Una palabra puede ser tónica si alguna de las sílabas que la componen presenta este acento, o átona, si ninguna de sus sílabas sobresale de las demás. Sólo en el contexto del discurso es posible determinar si una palabra es átona.

Las palabras átonas son escasas en número, pero muy importantes por el uso extensivo que se hace de ellas. Entre ellas podemos citar las siguientes:

· Los artículos determinados: el, la, lo, los, las...
. Las formas apocopadas de los adjetivos posesivos: mi, tu, su...
. Los pronombres personales que realizan la función de complemento sin preposición: me, nos, te, os, le, la, lo, los, las, les, se.
. Los relativos: que, cuanto, quien, cuyo.
. Los adverbios relativos con funciones no interrogativas o exclamativas: donde, cuanto...
. El adverbio tan.
. Las conjunciones: y, o, que, si, pues, aunque...
. Casi todas las preposiciones: de, con, a...
· La partícula cual cuando equivale a como (Como un ciclón = Cual ciclón).

Se llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua (') que se coloca, en los casos adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba tónica de la palabra.

- Clasificación de las palabras según su acento

Las palabras agudas son aquellas que tienen el acento prosódico en la última sílaba: con-ver-sar, o-ra-ción, com-pe-tir, va-lor

Las palabras graves o llanas son aquellas que tienen el acento prosódico en la penúltima sílaba: pro-tes-tan-te, li-bro, di-fí-cil, án-gel

Las palabras esdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en la antepenúltima sílaba: prés-ta-mo, hi-pó-cri-ta, cré-di-to, lle-gá-ba-mos

Las palabras sobreesdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en una sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Se trata de dos tipos de palabras:
· Adverbios de modo terminados en -mente (palabras con dos acentos): di-fí-cil-men-te, e-vi-den-te-men-te, fá-cil-men-te
. Formas verbales formadas por la composición de dos pronombres personales átonos con una forma verbal: có-me-te-lo, trá-e-me-la


- Reglas básicas

Los monosílabos (sean átonos o no) no llevan tilde. Se exceptúan aquellos monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos. Esta tilde se denomina tilde diacrítica. Su colocación (no sólo en los monosílabos) se describe en el apartado correspondiente.

Se acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal, o en n o s solas: tam-bién, ja-más, lec-ción, se-gún

Las palabras agudas que no terminan en vocal, o en n o s solas, nunca se acentúan: vir-tud, na-cio-nal, re-loj

Nunca se acentúan las palabras llanas que terminan en vocal, o en n o s solas: me-dios, mo-do, re-ve-la

Las palabras llanas que terminan en otras letras siempre se acentúan: di-fí-cil, cár-cel, au-to-mó-vil, bí-ceps

Todas las palabras esdrújulas se acentúan: ás-pe-ra, es-drú-jula, ca-tó-li-co, pro-pó-si-to

El caso de las palabras sobreesdrújulas se estudia en el apartado dedicado a la acentuación de las palabras compuestas.

Tilde diacrítica

La tilde diacrítica se coloca sobre ciertas palabras para distinguir entre diversos significados del vocablo, aunque según las reglas generales no corresponda la tilde. Hay varias categorías:

Monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos:

más (adverbio de cantidad): Quiero más comida.
mas (conjunción adversativa con el significado de pero): Le pagan, mas no es suficiente.
tú (pronombre personal): Es preciso que vengas tú.
tu (adjetivo posesivo): Dale tu cartera.
él (pronombre personal): ¿Estuviste con él?
el (artículo): El vino está bueno
mí (pronombre personal): Todo esto es para mí.
mi (adjetivo posesivo): Trae mi calendario.
sí (adverbio de afirmación): Él sí quería.
sí (pronombre reflexivo): Lo atrajo hacia sí.
si (conjunción condicional): Vendrá si quiero.
si (conjunción de interrogativas directa): Pregúntale si quiere venir. No sé si lo invité.
dé (del verbo dar; cuando se le une algún pronombre, también se acentúa): Déme ese dinero.
de (preposición): Ese lápiz es de madera.
sé (de los verbos ser o saber): Yo no sé nada, Sé un poco más educado.
se (pronombre personal y reflexivo): Se te olvidó la regla anterior.
té (nombre común): Póngame un té.
te (pronombre personal): Te voy a dar.

Para evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en caso de que no existiese confusión, podemos prescindir de la tilde):

aún (adverbio temporal o de modo con el significado de todavía): ¿Aún no ha llegado?
aun (resto de casos): Ni aun él pudo hacerlo.
sólo (adverbio equivalente a solamente): Sólo me quieres para eso. solo (adjetivo con el significado de sin compañía): No estés solo.

Determinantes y pronombres demostrativos:
Los pronombres éste, ésta, ése, ésa, aquél y aquélla, así como sus plurales, llevan tilde para diferenciarlos de los demostrativos este, esta, ese, esa, aquel y aquella (y sus plurales), los cuales no llevan tilde nunca.
Esto, eso y aquello no llevan tilde nunca, puesto que son siempre pronombres.
Hay que tener en cuenta que nunca llevan tilde los pronombres demostrativos que actúan como antecedentes de un pronombre relativo sin coma interpuesta entre ambos: Esos que trajiste no con adecuados.
En interrogaciones, admiraciones o expresiones de carácter dubitativo (también en oraciones que presenten un matiz interrogativo o dubitativo, aunque no existan signos de puntuación o admiración), también se acentúan:
cómo: ¡Cómo que no!, me pregunto cómo habrá venido.
cuál: ¿Cuál es tu habitación?, dime cuál es la respuesta.
quién: ¿Quién lo ha dicho?, no sé quién habló.
qué: ¿Qué me has dicho?, siempre me dices qué hacer.
dónde: ¡Dónde fuiste!, quisiera saber dónde estabas.
cuándo: ¿Cuándo vienes?, pregúntale a tu mamá cuándo te puede traer.
cuánto, cuán: No te imaginas cuán ridículo estás, no sé por cuánto aguantaré.
por qué (partícula interrogativa): ¿Por qué no vienes?, responde por qué faltas tanto.


Nota: reconoce las diferencias con otras formas similares: por que (grupo átono formado por la preposición por más pronombre relativo o conjunción subordinante que). En el primer caso siempre es posible intercalar un artículo determinado: ¿Cuál es la razón por (la) que te fuiste? La segunda aparece cuando el verbo antecedente rige la preposición por: Se decidió por que viniera Pepe. Porque (conjunción subordinante causal [átona]). Iré porque me lo pides, porque te aprecio. Porqué (nombre): Este es el porqué de su decisión.
El hecho de que tales palabras vayan en una oración interrogativa o exclamativa no significa que tengan sentido exclamativo o interrogativo. Si no lo tienen, no deben llevar tilde:
¿Eres tú quien lo ha hecho?
¡Vendrás cuando te lo diga!

- Diptongos, triptongos e hiatos

Un diptongo es el conjunto de dos vocales dentro de una misma sílaba, una de las cuales será siempre una vocal cerrada (i o u). Por tanto, cuando observemos que las dos vocales que aparecen juntas dentro de una misma sílaba son abiertas (a, e u o), podemos afirmar que no hay diptongo. Por ejemplo, existirá diptongo en palabras como a-vión, Jai-me, cuer-po, viu-do..., pero no en hé-ro-e, a-ho-ra... Cuando se encuentran al final de la palabra, los diptongos ai, ei, oi y ui se escriben ay, ay, oy y uy respectivamente. A efectos de acentuación, los grupos formados por iu o ui se consideran siempre diptongos.

Un triptongo aparece cuando no son dos, sino tres, las vocales que aparecen dentro de una misma sílaba. La vocal situada en el centro es siempre abierta, en tanto que las de los extremos son cerradas: a-ve-ri-guáis, U-ru-guay, Ca-ma-güey, i-ni-ciáis...

La presencia de una h intercalada no invalida la existencia de un posible diptongo o triptongo.
Cuando dos vocales se encuentran en contacto dentro de una palabra, pero no forman parte de la misma sílaba, se dice que existe un hiato: re-hén, al-de-a, le-ón, ba-hí-a, o-í-do, fan-ta-sí-a, gui-ón…

- Colocación de la tilde

La acentuación de los diptongos sigue las reglas generales. Por lo tanto, si el acento de la palabra recae sobre una sílaba con diptongo, y a ésta le corresponde una tilde según las reglas generales, esta tilde se coloca sobre la vocal abierta (a, e u o). Veamos algún ejemplo: co-rréis, hués-ped...

Cuando son dos vocales cerradas las que están en contacto (ui o iu), a efectos de acentuación, se considera que se trata de un diptongo. Del mismo modo que para el resto de los diptongos, si a dicho diptongo le corresponde una tilde, esta se coloca en el segundo elemento: ben-juí, cuí-da-te, je-suí-ti-co, des-truí, pero je-sui-ta, des-truir... no llevan tilde según las reglas generales de acentuación.

La y precedida de vocal al final de una palabra se considera como una consonante a efectos de acentuación, por lo que todas las palabras agudas terminadas en los diptongos ay, ey y oy se escriben sin tilde (guirigay, virrey...). No así sus plurales que constituyen palabras agudas terminadas en s.

En los triptongos se sigue la regla general de los diptongos. Se coloca la tilde en la vocal abierta del triptongo: a-ve-ri-guáis, li-cuéis...

En los triptongos agudos terminados en -uay y -uey se siguen las mismas normas citadas en los diptongos respecto a la y final y, por tanto, no se acentúan palabras como buey, Uruguay...

Si el hiato consiste en la unión de dos vocales abiertas, la tilde se coloca según las reglas generales: le-ón, co-á-gu-lo...

Si una de las vocales es cerrada, y el posible diptongo se ha deshecho debido a que sobre ella se carga la fuerza de pronunciación de la palabra, la tilde se coloca sobre esta vocal cerrada, independientemente de que le correspondiera según las reglas generales: ca-í-da, son-re-ír, re-ú-no, ba-ra-hún-da...

- La tilde en las palabras compuestas

Si la palabra compuesta procede de la unión de dos palabras simples, sólo lleva tilde el último componente si a la palabra compuesta le corresponde llevarla: contrapié, decimoséptimo, cortafríos, radiocomunicación... (pierde su tilde siempre el primer componente de la misma aunque la llevara cuando era simple: asimismo, decimoséptimo, tiovivo...).

Si las palabras se unen mediante guión, cada vocablo conserva su tilde si ya la tenía previamente: físico-químico, teórico-práctico...

En el caso de los adverbios de modo formados mediante la adición del sufijo -mente, se mantiene la tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía: ágil-mente, rápida-mente...

Cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden uno o varios pronombres, la tilde se mantiene: dé-me, movió-se...

Si al reunir una forma verbal que no tiene tilde con uno o varios pronombres resulta una palabra esdrújula o sobreesdrújula, debemos poner la tilde correspondiente: vámonos (de vamos), dáselo (de da), entrégaselo (de entrega) ...

- Acentuaciones dobles

Algunas palabras poseen doble acentuación, por ejemplo:
alveolo alvéolo
chófer chofer
conclave cónclave
dinamo dínamo
fútbol futbol
gladíolo gladiolo
medula médula
olimpiada olimpíada
omóplato omoplato
ósmosis osmosis
pabilo pábilo
pentagrama pentágrama
período periodo
reuma reúma
Las palabras terminadas en -iaco/-íaco (y sus correspondientes femeninos). La primera opción es preferible:
austriaco austríaco
policiaco policíaco
Zodiaco Zodíaco
amoniaco amoníaco
cardiaco cardíaco
Hay también doble acentuación en los presentes de indicativo de algunos verbos. Se indica la pronunciación recomendada en primer lugar (sólo se indica la primera persona):
afilio afilío
auxilio auxilío
concilio concilío
expatrio expatrío
glorio glorío
vanaglorio vanaglorío
extasío extasio

- Acentuaciones incorrectas

Aquí se incluye una serie de palabras que se acentúan de dos formas diferentes, aunque la Real Academia sólo considera como correcta una de ellas. En la primera columna aparece la forma correcta y en la segunda la incorrecta:

expedito expédito
libido líbido
prístino pristino
intervalo intérvalo
Nobel Nóbel
cenit cénit
coctel cóctel
elite élite
fútil futil
táctil tactil
Los verbos cuyo infinitivo termina en -cuar o -guar llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar, la conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. El resto verbos que terminan en -uar, aún llevando diptongo en la sílaba final, producen hiatos en la conjugación y se dirá ha-bi-tú-o y no ha-bi-tuo.

- Otras consideraciones

Las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que les corresponda. Así lo determinan las Nuevas Normas de Prosodia y Ortografía, el texto normativo publicado por la RAE en 1959 y que constituye la base de la Ortografía.

Las formas verbales fue, fui, vio y dio no llevan tilde por tratarse de monosílabos. Aunque antiguamente sí la llevaban, las normas ortográficas de la RAE (1959) corrigen esta excepción.

La conjunción o lleva únicamente tilde cuando enlaza números (siempre que se escriban con cifra, no con letra): tráeme 5 ó 6 tazas.

Las palabras latinas que se han incorporado al castellano colocan su tilde según las reglas generales (vademécum, currículum, accésit...).

Las palabras y nombres propios de otros idiomas conservan su grafía original, si en estos idiomas se escriban en alfabeto latino. Podrán acentuarse siguiendo las normas españoles si así lo permiten su pronunciación y grafía originales: Wagner o Wágner.

Si se trata de nombres geográficos, se sigue la norma anterior salvo que se haya españolizado el término, en cuyo caso se acentúan según las reglas generales: París, Aquisgrán, Milán, Mérida...


2. Uso de los signos de puntuación: los signos de puntuación constituyen un importante mecanismo de cohesión textual porque se proyectan en forma de señales en el texto. Al igual que ocurría con el orden de las partes, la puntuación también incide en la coherencia del discurso, por tanto, no constituyen un simple adorno en la superficie textual.

Poseen una función demarcativa porque establecen los límites de las unidades linguísticas y, al hacerlo, las individualizan y las jerarquizan, tal es el caso de los signos fonográficos (coma, punto, representaciones visuales que transcriben, mediante trazos, fenómenos sonoros) y los ideográficos (comillas, negrita, subrayado cursiva… representaciones gráficas que comunican una información sin necesidad de palabras). Aquí debemos incluir toda la tipología de letras que pretenden destacar el enunciado.

Todos estos signos aparecen allí en donde la delimitación facilita la correcta interpretación de la información, motivo por el que funcionan como mecanismo de cohesión y de coherencia. En definitiva, son signos que van trazando la marcha del discurso.

Cuando los escritos están mal puntuados, se dan distintas interpretaciones, y el lector ha de elegir una de ellas. Los signos de puntuación forman parte de las estructuras y de la semántica intrínseca de los enunciados. La demarcación que estos signos establecen se produce en los tres niveles de la lengua: fónico, morfosintáctico y semántico.

Criterios de utilización de la coma:

1. Para sustituir un verbo que está omitido por haber sido mencionado antes en el contexto o por sobreentenderse en la situación: “En la montaña lo paso bien; en el mar, regular”.

2. Para separar complementos del nombre en aposición explicativa: “El delincuente, asustado, se escondió entre los matorrales”

3. Para separar proposiciones adjetivas explicativas: “Todos mis alumnos, que son muy inteligentes, sacan buenas notas”

4. Para intercalar cualquier tipo de incisos: “Me gustaría que, si te aprueban, me lo dijeras”

5. Para separar vocativos: “Niño, quédate quieto”

6. Cuando se invierte el orden regular de las oraciones de la cláusula, adelantando lo que había de ir después, debe ponerse una coma al fin de la parte que se anticipa (subordinadas adelantadas a la principal o complementos circunstanciales que alteran su posición): “Si estudias, aprobarás”, “Cuando llegué, había mucha gente”.

7. Muchos adverbios, locuciones adverbiales y locuciones conjuntivas han de separarse mediante una coma. Son, entre otros, efectivamente, realmente, verdaderamente, así, además, en ese caso, en tal caso, en cambio, sin embargo, no obstante, aún así, con todo y las formas concluyentes del tipo en fin, en resumen, en síntesis, en una palabra, por último.

8. Las locuciones conjuntivas explicativas o sea, es decir, esto es, a saber, se separan siempre mediante comas.

9. Muchos complementos circunstanciales pueden separarse con comas si aparecen en el comienzo de la frase; sin embargo, en muchos casos, no es necesario: “Esta mañana, te llamé y no estabas”.

10. Se separan con comas otros complementos del verbo que se antepongan a él: “De política, no permitiremos que se hable en este salón”

11. Para separar los componentes unidos por la conjunción o en una oración interrogativa compuesta: “¿Vienes, o te quedas?”

12. Delante de las conjunciones adversativas más, pero, sino, aunque, no obstante, sin embargo, porque, pues, puesto que, puesto y de las concesivas, como a pesar de que.

13. Tras interjecciones, muletillas y apoyaturas del lenguaje conversacional, formas de saludo, de despedida, y de agradecimiento, se usa coma debido a la pausa fónica que generalmente se hace detrás de ellas: “Hola, cómo estás”, “Oye, ten cuidado”.

14. Obedeciendo también a una pausa fónica, se coloca coma detrás de los adverbios de afirmación y de negación sí y no usados como respuestas: “Sí, es muy importante aprender el uso de la coma”.

15. Separar con comas los complementos introducidos por locuciones como en cuanto a, respecto de, a pesar de, a tenor de, en relación con…

16. Separar proposiciones o sintagmas relacionados mediante las conjunciones distributivas orar…ora, bien…bien, ya…ya.

17. La palabra etcétera y su abreviatura etc. deben separarse con coma cuando se dé alguno de los casos mencionados hasta ahora.

18. Para separar elementos de una misma serie, morfosintácticamente equivalentes. Estos elementos pueden ser sustantivos, grupos nominales, sintagmas preposicionales, proposiciones: “Antonio, Juan, mis padres y el abuelo vinieron a verme”. “Llegué, vi, vencí”

Criterios para la no utilización de la coma:

1. La norma advierte que entre sujeto y predicado no puede haber coma, a menos que haya un inciso. Pero cuando el sujeto es largo, al llegar al inicio del predicado se produce una pausa que debe señalarse con coma.

2. La coma y la conjunción y son incompatibles cuando se unen elementos de una misma serie. Sin embargo, hay casos en los que conjunción y es compatible no sólo con la coma, sino también con el punto y coma y con el punto. La sintaxis, la entonación y la necesidad de evitar ambigüedades justifican esa compatibilidad: “Juan es simpático; Pedro, responsable; y Antonio, tímido”

3. No debe colocarse coma entre el verbo y sus complementos si siguen un orden lineal, o si no aparece ningún inciso.

4. Nunca se pone coma ni delante ni detrás de la conjunción que, a no ser que detrás haya un inciso: “A los estudiantes les han prometido que no habrá trabas para entrar en la Universidad” (aquí sería incorrecto); “A los estudiantes les han prometido, en efecto, que, en el caso de aprobar las pruebas de selección, no habrá trabas…” (inciso)

5. No debe ir coma detrás de la conjunción pero cuando está preceda a una oración interrogativa: “Pero… ¿te aprobará al final?

6. No se coloca coma delante del paréntesis, aunque puede ir detrás.

Criterios para la utilización del punto y coma: se suele decir que el punto y coma representan una pausa intermedia entre la coma y la del punto y seguido. Sin embargo, en muchos casos, la pausa del punto y coma es prácticamente igual a la de este último. La preferencia por el punto y coma o por el punto y seguido suele deberse, más que a un tipo de entonación o pausa diferente, a la mayor o menor conexión semántica entre los elementos que se separan. Como esto es, en cierto modo, subjetivo, no es extraño que allí donde un escritor pone el punto y coma, otro ponga el punto y seguido. De todos modos, veamos ejemplos en el que el punto y coma se justifica por la vinculación semántica entre los dos miembros separados:

“Mi padre es carpintero; mi primo, médico; mi hermano, un obrero”

La conexión semántica es evidente: en las últimas proposiciones el verbo omitido -de ahí la coma- es el mismo que el de la primera: es.

“En este curso pienso estudiar mucho; por lo tanto, ya verás cómo apruebo”

Parece claro que la consecuencia y aquello que la provoca suponen una relación sintáctico-semántica importante. De ahí que delante de locuciones como por lo tanto, por consiguiente, en fin, etc., se ponga el punto y coma, sobre todo si el componente que precede al punto y coma no es demasiado largo, pues, en caso contrario, parece preferirse el punto y seguido.

A veces se prefiere el punto y coma a la coma para unir elementos de una misma serie. Ello ocurre siempre que la inflexión tonal sea descendente, lo que suele ocurrir cuando tales elementos son bastante extensos y entre sus componentes ya hay varias comas, o cuando entre ellos existe algún elemento que refuerza la conexión semántica:

“Ayer estuve en Cabimas; hacía un calor enorme”

· Cuando los miembros de un periodo constan de más de una oración, por lo cual o por otra causa llevan ya alguna coma, se separan con punto y coma unos y otros.
· En todo periodo de alguna extensión se pone punto y coma antes de las conjunciones adversativas más, pero, aunque, no obstante, sin embargo. Cuando la cláusula sea más corta, bastará una simple coma delante de la conjunción.
· Se usa punto y coma para separar dos oraciones con cierta independencia, bien porque poseen sujetos distintos, bien porque se yuxtaponen ideas diferentes.
· Ocurre con cierta frecuencia que la pausa entre dos oraciones que se yuxtaponen es más intensa que la producida por la coma, motivo por el que se señala con punto y coma. Éstos son los casos de oraciones que poseen un mismo sujeto o que guardan mayor relación que las referidas en el criterio anterior.

Criterios de utilización del punto: hay que distinguir tres clases de puntos: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final. Después del punto se escribe mayúscula.

El punto final indica que el escrito ha concluido en su totalidad.

Entre el punto y seguido y el punto y aparte la diferencia no es demasiado clara. En ocasiones, interviene la subjetividad del escritor. De todas formas, cuando en un texto se cambia de idea o de asunto, hay que colocar el punto y aparte. Y cuando se sigue hablando de la misma idea, pero se tocan aspectos diferentes, es preferible el punto y seguido.

· Las abreviaturas siempre llevan punto: Sr., D., Ilmo.,…etc.

· El signo de cierre de la interrogación y de la exclamación indica un punto siempre que no sea invalidado a continuación por otro signo (coma, punto y coma o dos puntos)

· Se usa punto cuando el periodo forma sentido completo, en términos de poderse pasar a otro nuevo sin quedar pendiente la comprensión de aquél. En la lectura, la duración de la pausa indicada por el punto puede variar más o menos, según el sentido y la interpretación del lector; pero en todo caso, es mayor que la que señalan la coma y el punto y coma.

· También se utiliza punto y aparte en los diálogos, cuando un personaje acaba de hablar y se pasa a la intervención de otro o a la del narrador y a la inversa, cuando acaba la intervención del narrador y sigue el parlamento de un personaje.

Criterios de utilización de los dos puntos: este signo no equivale nunca a la coma ni al punto y coma. Lo que precede y sigue a los dos puntos está estrechamente relacionado no sólo semánticamente, como en el caso del punto y coma, sino, sobre todo, sintácticamente: complementos directos, relación causal y consecutiva, aposiciones, etc. Se emplea este signo en los siguientes casos:

· Cuando se anuncia o se cierra una enumeración: “Cumple los tres requisitos de un alumno; asiste, estudia y participa”

· Cuando se establecen relaciones anafóricas y catafóricas parecidas a la del último ejemplo, pero tiene que haber necesariamente una enumeración: “Eso es importante: que hayas estudiado” (aposisión a través del sujeto catafórico “eso”)

· Detrás de las locuciones o secuencias del tipo ahora, bien, a saber, en otras palabras, dicho de otro modo, por ejemplo, verbigracia, etc. (en muchos de estos casos, se puede optar entre los dos puntos o la coma): “El pueblo no entendió el programa del candidato; en otras palabras: no votó por él”

· Siempre que se trate de ejemplificar lo dicho anteriormente aunque no aparezcan las expresiones por ejemplo, verbigracia, etc.: “Parecen evidentes las razones que nos impulsan a adoptar esta actitud pesimista a la que te refieres: demasiada droga, el terrorismo, los desastres ecológicos, etc.”

· Cuando se quiere indicar la relación sintáctico- semántica de causa o consecuencia, y no aparecen los nexos conjuntivos correspondientes: “Mi papá come mucho: está muy gordo”

· Delante de una conclusión o resumen del tipo siguiente: “Últimamente comemos demasiado y no hacemos deporte: no sabemos cuidarnos”

· En los casos de estilo indirecto (reproducción de lo dicho o escrito): “El profesor me dijo:”así no llegarás a ninguna parte”

· Detrás de las fórmulas de vocativo con que se empieza una carta, una instancia, etc.: “Distinguido colega:”

· En textos jurídicos y administrativos después de verbos llamados performativos o realizativos como certifica, dice, expone, suplica, etc.

Criterios de utilización de los puntos suspensivos: este signo de puntuación, que consiste en tres puntos suspensivos seguidos en línea, tiene los siguientes usos:

· Expresar estados de suspensión de ánimo, duda, temor, etc.: “Escucha: te han dado… un sobresaliente”

· El escritor corta una oración dejándola incompleta, bien porque presupone que el interlocutor conoce lo que había de poner, bien porque le interesa dejar el sentido sin completar: “Ya sabes que a buen entendedor…”

· Para indicar vacilación, inseguridad, nerviosismo en una hablante: “Y entonces… cómo te diría… me acerqué a él… ¿me entiendes?”

· Con el valor de etcétera en las enumeraciones: “Me gustaría saber tocar cualquier instrumento musical: violín, piano, guitarra…”

· Los puntos suspensivos entre corchetes o entre paréntesis indican la omisión de palabras u oraciones o párrafos, etc., que, sin embargo, sí se encuentran en el texto original que transcribimos o del que hemos sacado la cita en cuestión.

Criterios de utilización del guión largo:

· Se emplea en los diálogos, al comienzo de cada intervención.

· Al principio y al final de oraciones intercalares completamente desligadas, por el sentido, del periodo en que se introducen. Sólo se utiliza la del principio si el final de esa oración intercalada se señala con un punto.

· En ocasiones se colocan entre guiones las aposiciones, aclaraciones y ampliaciones, sustituyendo a las comas, que ya se han usado dentro del mismo periodo por otros motivos.

Criterios de utilización de los signos de admiración: estos signos son siempre dos en español: el de apertura (¡) y el de cierre (!), y se usan en los siguientes casos:

· En interjecciones o frases interjectivas: ¡Eh! ¡Ah!

· En oraciones exclamativas parciales o totales: “¡Qué importante eres!”

Criterios de utilización de los signos de interrogación: también son dos los signos de interrogación: el de apertura (¿) y el de cierre (?). Se usan en los siguientes casos:

· En pronombres o adverbios interrogativos que actúan como equivalentes oracionales: ¿Cuánto? ¿Dónde?

· En oraciones interrogativas directas parciales o totales: “¿Quién ha llegado?”

miércoles, 2 de abril de 2008

Morfosintaxis del Castellano: Planificación académica del Taller de Morfosintaxis del Castellano II (primer peiodo de 2008)

Morfosintaxis del Castellano: Planificación académica del Taller de Morfosintaxis del Castellano II (primer peiodo de 2008)

Morfosintaxis del Castellano: Planificación académica Morfosintaxis I (primer periodo de 2008)

Morfosintaxis del Castellano: Planificación académica Morfosintaxis I (primer periodo de 2008)

Morfosintaxis del Castellano: Unidad I del Taller de Morfosintaxis del Castellano I

Morfosintaxis del Castellano: Unidad I del Taller de Morfosintaxis del Castellano I

Morfosintaxis del Castellano: Unidades I y II del Taller de Morfosintaxis del Castellano II

Morfosintaxis del Castellano: Unidades I y II del Taller de Morfosintaxis del Castellano II

Unidades I y II del Taller de Morfosintaxis del Castellano II

La oración en los textos periodísticos


El sintagma

Es la unión de varias palabras alrededor de una más importante que se llama núcleo. El sintagma no tiene significado completo. Ej.: una trompeta, el traje verde.

· Clases de sintagmas:

1) Nominal: El núcleo es un nombre o pronombre. Ej.: La trompeta suena. Ella baila.

- Estructura:
(DETERMINANTES)
· Artículos
· Adjetivos
- Demostrativos
- Posesivos
- Exclamativos
- Interrogativos
- Numerales
- Indefinidos

NÚCLEO
· Sustantivos
· Pronombres
Mediante sustantivación:
· Adjetivos
· Adverbios
· Verbos
· Interjecciones
· O. Subordinadas

(ADYACENTES)
· Adjetival (S. adj.)
· Preposicional (Prep. + SN)
· Aposición (SN)
· Oraciones subordinadas

2) Verbal: El núcleo es un verbo. Está compuesto por el núcleo verbal y sus complementos.
Ej. Estos cachorros ladran mucho.

- Estructura

(MODIFICADOR ORACIONAL)
· Adverbio

NÚCLEO
· Verbo

(COMPLEMENTOS)
· Directo (SN, a+SN)
· Indirecto (a+ SN)
· Atributo (SN, Sadj.)
· Complemento predicativo (Sadj.)
· Complemento agente (SP)
· Suplemento (SP)
· Complemento circunstancial (SN, SP, Sadv.)

3) Preposicional: Es un sintagma nominal precedido por una preposición (prep.+SN).
Ej. He comprado estas flores para Elisa.

4) Adjetival: el núcleo es un adjetivo. Ej. Sus palabras fueron muy cariñosas.

- Estructura

(GRADO)
· Adverbio

NÚCLEO
· Adjetivo

(ADYACENTES)
· Preposicional (SP)
· Oración subordinada

5) Adverbial: Tiene un adverbio como núcleo.
Ej. Tus amigos llegaron tarde.

- Estructura

(GRADO)
· Adverbio

NÚCLEO
· Adverbio

(ADYACENTES)
· Preposicional (SP)
· Oración subordinada


La oración

Manuel Seco, en el libro "Gramática Esencial del Español", dice que la oración es una unidad de comunicación constituida por un conjunto de palabras. Pero es una unidad de comunicación mínima, es la forma más pequeña de mensaje. También se puede definir la oración como "la unidad más pequeña de sentido completo en sí misma en que se divide el habla real".

Las palabras de la oración se polarizan en torno a dos núcleos: el verbo es uno de los dos núcleos de la oración (núcleo del predicado). El otro es un sustantivo (núcleo del sujeto).

· Partes de la oración

· Sujeto (S): según las gramáticas tradicionales, es:
· "La persona o cosa de la cual decimos algo".
· "Término de la oración que funciona como actor o como soporte del predicado"
· Es el elemento de la oración del cual se dice algo.
· Es la persona o cosa de la que se dice algo. Para localizarlo se pregunta ¿QUIÉN?, ¿QUIÉNES? al verbo.
Consideraremos al sujeto como el elemento principal que mantiene relación de concordancia con el verbo de la oración. Ej.: Los niños comen manzanas.
Nota que el verbo está en plural dado que el sujeto (los niños) es plural. Por ello, decimos que se reconoce el sujeto porque guarda concordancia en género y número con el verbo.

- Clases de sujetos
· Sujeto expreso (S): es el que aparece en la oración y lo llamaremos sujeto (S).
Alfonso corre mucho
(S)

· Sujeto tácito o elíptico (ST): es el sujeto que no aparece pero que nos descubre el verbo. Lo llamaremos sujeto tácito (ST).
(Ellos/as) corren mucho
ST

Partes del sujeto:
· Núcleo: nombre: La casa verde es grande.
· Determinante: artículos o adjetivos: Esa residencia queda lejos.
· Adyacente preposicional: se introducen por preposiciones: El clima de Maracaibo es caliente.
· Adyacente adjetival: adjetivos calificativos concertados con el sujeto: El valiente soldado no teme la guerra.
· Aposición: sustantivo unido sin preposición, generalmente mediante una coma: Cervantes, escritor genial, escribió "El Quijote".


. Predicado (P): Manuel Seco escribe en su libro "Gramática Esencial del Español": "predicado es el conjunto de palabras que se agrupan en torno al verbo". "Es todo lo que decimos del sujeto".
Para localizarlo es fácil: "LO QUE NO ES SUJETO". Ej.: Sylvia duerme en el sofá.

- Partes del predicado:

· Complemento Directo: completa directamente la acción de un verbo transitivo:
o Sin preposición (cosas): Yo como pan.
o Con la preposición "a" (personas o cosas personificadas): Yo amo a mis padres.
Para localizarlo se le pregunta ¿Qué es lo que? al verbo, sin embargo, la pregunta a veces no sirve.
Juan peinaba a su hijo
¿Qué es lo que peinaba? o ¿A quién peinaba? son las preguntas cuya respuesta es a su hijo.
Para estar seguros, hay que recurrir a sustituirlo por los pronombres personales átonos lo, la los las. Así, lo que hemos sustituido es el complemento directo (a su hijo).
Juan lo peinaba

· Complemento Indirecto: término al que se dirige la acción del verbo, destinatario de la acción verbal o el fin que se propone el sujeto. Se introduce con la preposición "a".
o Con verbo transitivo: éste debe llevar un complemento directo: Él confió un secreto a Juan.
o Con verbo intransitivo: En caso de apuro, hablaré a la policía.
Para localizarlo, se pregunta ¿A quién? al verbo.
Antonio preguntó la lección a su compañera
Se puede sustituir por le, les o se.
Antonio le preguntó la lección. Antonio se la preguntó.
No confundir con el CD. Recuerda que este último sólo se puede sustituir por lo, los, la, las.

· El complemento predicativo (C Pred.): complementa a la vez al verbo y a un sustantivo. En el ejemplo siguiente, "enfermo" nos dice cómo llegó “mi primo” y que estaba “enfermo”.
Mi primo llegó enfermo a su trabajo
· Es un adjetivo que parece un atributo pero no lleva ser, estar ni parecer como verbos.
· Si cambiamos el género o el número del sustantivo al que se refiere, el complemento predicativo también cambia.
La película resultó aburrida
Si en lugar de "película" escribimos "el partido", hay que poner "aburrido".

· El atributo (Atrib.): da una característica del sujeto en una oración atributiva, es decir, cuyo núcleo es un verbo copulativo (SER, ESTAR o PARECER).
Esa revista parece costosa
Nota que el atributo (costosa) concuerda en género (femenino) y en número (singular) con el sujeto.

· El suplemento (Sup.): es un complemento del verbo, introducido por una preposición que es requerida por éste para poder significar la acepción expresada en la oración. Por esta razón, se dice que el suplemento es el complemento de régimen verbal, pues el verbo rige una preposición específica.
Venezuela cuenta con los países de la OPEP
El verbo “contar”, si no lleva preposición, significa “numerar o computar las cosas” o “referir un suceso” (DRAE 2001). En el ejemplo, significa tener en cuenta a alguien o confiar en alguien. Para tener este significado, siempre necesitará un complemento iniciado por la preposición CON. A este complemento de régimen verbal lo llamaremos suplemento.

· El complemento agente (C. Ag.): para localizarlo hay que comprobar que el verbo de la oración esté en diátesis pasiva, pues sólo en estos casos aparecerá. Este complemento indica quién es el agente de la acción expresada por el verbo.
El ladrón fue detenido por el vigilante
En el ejemplo, el sujeto es el ladrón, pero quien ejerce la acción del verbo es el vigilante, quien ejecuta la acción de detener a alguien. En la voz pasiva, el sujeto es el paciente y el agente es introducido por la preposición por en forma de complemento agente.
Es importante destacar que en muchas ocasiones no se menciona al complemento agente en las oraciones pasivas.
Ejemplo: El ladrón fue detenido (no necesariamente debo expresar ¿por quién?)

· Los complementos circunstanciales: es un término que, al modificar el significado del verbo, denota diversas circunstancias.
- Características
1. El complemento circunstancial puede ir tanto en oraciones de predicado verbal, como en oraciones de predicado nominal.
2. No todo complemento distinto del directo e indirecto podrá considerarse circunstancial. Esto dependerá de si viene o no regido por el verbo. En caso afirmativo se tratará de un SUPLEMENTO. En caso negativo, podrá hablarse de verdadero complemento circunstancial.
3. Puede estar representado o se puede conmutar normalmente por un adverbio.
4. Puede ir colocado en cualquier lugar de la oración. Esto posibilita la compatibilidad de varios complementos en una misma oración.

- Tipos
Los complementos circunstanciales se clasifican en:

· C. C. de lugar o locativo: es todo complemento representado por un adverbio o sintagma preposicional, cuya misión es poner en relación con el espacio una acción, evento, o proceso verbal. La única posibilidad para distinguir el complemento circunstancial locativo es la de su sustitución en la correspondiente oración interrogativa por el adverbio ¿dónde?, precedido o no de preposición.
Ejemplo: Sebastián trabaja en una fábrica. ¿Dónde trabaja Sebastián?
Otra prueba que puede servir -sólo en caso de que se trate de un sintagma preposicional o una oración subordinada- es que todo complemento de este tipo es sintácticamente conmutable por un adverbio de lugar.
Ejemplo: Sebastián trabaja allí.

· C. C. de tiempo o temporal: estos complementos pueden venir representados por adverbios, sintagmas preposicionales, nominales u oraciones enteras
Ejemplo: No vendré hasta mañana.

· C. C. de causa o causal: se expresa mediante las preposiciones "por", "con" y "de". También se usan locuciones como: "a causa de", "debido a", "gracias a", "por culpa de", y si el complemento es una oración, se introduce generalmente mediante "porque". Responde a la pregunta ¿Por qué?
Ejemplo: Estoy contento por el resultado de tus exámenes.
Ejemplo: Lloraba porque estaba feliz.

· C. C. de modo o modal: se llaman así porque expresan el modo de llevar a cabo lo expresado por el verbo o sintagma verbal. Se caracterizan por admitir la sustitución por ¿Cómo? o ¿De qué modo, forma o manera?
Pueden expresarse mediante adverbios, locuciones adverbiales, sintagmas preposicionales y por proposiciones u oraciones subordinadas.
Ejemplo: Corrió con mucha astucia.

· C. C. de materia o instrumental: se incluyen en él no sólo los que indican instrumento, sino también el medio adoptado, intermediario, materia utilizada en la misma...
Las preposiciones que lo introducen son: "con", "por" y "mediante", y las locuciones "por medio de", "a través de", "con el auxilio de"... Responde a la pregunta ¿con qué?
Ejemplo: Escribe con un lápiz.

· C. C. de compañía o comitativo: expresa la asociación o unión al sujeto o al complemento directo de otro u otros individuos. Se suele introducir con la preposición "con" o por medio de locuciones como "en compañía de", "junto o juntamente a o con"... Responde a la pregunta ¿con quién?
Ejemplo: Fuimos a pasear con los amigos.

· C. C. de finalidad o final: se caracteriza porque va introducido por la preposición "para", y a veces "a" o "por", seguida de un sustantivo o de una oración subordinada. Responde a la pregunta ¿para qué?
Ejemplo: Se está entrenando para la carrera.

· C. C. de cantidad: este complemento cuantifica la acción del verbo por medio de adverbios de cantidad o expresiones equivalentes que complementan a un verbo o sintagma verbal.
Para reconocerlo nos podemos preguntar "¿cuánto?", "¿hasta qué punto o grado?", "¿en qué medida?".
Ejemplo. Compramos las naranjas a quinientos bolívares.

· Complementos circunstanciales de adición, exclusión y concesión: el complemento de adición expresa algo que se debe añadir. El complemento de exclusión expresa algo que se debe restar a otro elemento de la oración, que puede ser un sintagma nominal, adverbial o verbal. La adición se expresa con la locución "además de". La exclusión se establece por medio de las preposiciones “menos", "salvo", "fuera", "excepto", o locuciones como "a excepción de", "a no ser"...
Ejemplo: Además de él llegó Rosa. Fuimos todos excepto Miguel.
La concesión se puede expresar mediante complementos introducidos por locuciones como "a parte de", "pese a", o partículas como "aun" o "con".
Ejemplo: Se mostraba alegre pese a su disgusto.

· Esquemas lingüísticos y construcción gramatical
El usuario de la lengua española dispone de una serie de mecanismos lingüísticos para organizar sus enunciados de acuerdo con su intención comunicativa. Así, el emisor seleccionará el tipo de oración que deberá construir dependiendo del contenido significativo que desee atribuirle.
Las oraciones copulativas o atributivas son las que llevan un predicado nominal, pues el verbo de la oración es copulativo (ser, estar, parecer). La función del verbo en estas construcciones es simplemente unir el sujeto con el atributo, por lo que el verbo, en sí mismo, casi no aporta significado; éste se transfiere al atributo, por ejemplo: el libro es interesante.
Las oraciones predicativas son las que tienen un predicado verbal, pues su núcleo es un verbo no copulativo. Estos verbos permiten construir oraciones en diátesis activa y en diátesis pasiva.
En la diátesis activa, el sujeto realiza la acción del verbo. El resultado puede ser una oración intransitiva (que no tiene complemento directo), como en: Juan dormía. Mis padres regresaron. También se pueden obtener oraciones transitivas (que llevan complemento directo), por ejemplo: los bomberos apagaron el incendio.
Otras formas de construir oraciones en diátesis activa se logran con el uso de pronombres reflexivos y recíprocos. En las oraciones reflexivas la acción del verbo la realiza y la recibe el sujeto: el médico se lavaba las manos. Mientras, en las recíprocas, la acción de varios sujetos recae sobre ellos mismos: José y María se escriben cartas.
Las oraciones impersonales no poseen sujeto, por ejemplo: ha llovido en Maracaibo. Hay un aviso. En el primer ejemplo, es imposible atribuir un agente de la acción, pues el verbo refleja un fenómeno atmosférico.
En el segundo, se evidencia el desconocimiento o la intención de encubrir al agente que colocó el aviso.
Por otro lado, en la diátesis pasiva, el sujeto recibe la acción del verbo. Se construyen por medio de la unión del verbo “ser” más el participio del verbo que se quiere utilizar: las notas fueron entregadas por el profesor.
Existen también oraciones pasivas reflejas, en las que el sujeto no realiza la acción del verbo pero lleva el verbo en voz activa y un reflexivo (se) delante. No lleva complemento agente: América se descubrió en 1492. En el ejemplo se observa la intención manifiesta de encubrir al agente del descubrimiento.
Para unir unas oraciones con otras existen tres procedimientos de jerarquización frástica: la yuxtaposición, la coordinación y la subordinación.
Las oraciones yuxtapuestas están unidas sin ningún tipo de enlace. Normalmente van separadas por coma, punto o punto y coma: Juan lee el periódico; Elena ve la televisión.
Las oraciones coordinadas se unen mediante enlaces o nexos que se llaman conjunciones coordinantes. Estas conjunciones pueden ser copulativas (indican suma), disyuntivas (se excluyen) o adversativas (se oponen). Ejemplos de cada una de estas construcciones son: Los niños juegan e inventan sus normas. Estudia el tema o vas a reprobar. El perro ladraba pero los ladrones no hicieron caso.
Las oraciones subordinadas nacen de la posibilidad de que cada una de las funciones de una oración puede estar desempeñada por otras oraciones (subordinadas). Ejemplo: No sabe que el examen es pronto. En esta oración, la función de Complemento Directo (CD) está desempeñada por una oración introducida por una conjunción (que).
Finalmente, el emisor puede seleccionar operaciones facultativas, dependiendo de su intención comunicativa: topicalización y focalización, para resaltar aspectos del discurso; impersonalización y reducción de actancia, para encubrir actantes.
Ejemplos:
Topicalización: Al ministro lo convocaron los diputados a la Asamblea.
Focalización: Fue al ministro a quien los diputados convocaron a la Asamblea.
Impersonalización: Convocaron al ministro a la Asamblea.
Reducción de actancia: El ministro fue convocado a la Asamblea.

· La oración compleja en el contexto comunicativo
Si la oración simple se caracteriza por tener como núcleo del predicado un solo verbo en forma personal, la oración compleja se caracteriza por tener dos o más verbos, es decir, está compuesta por dos o más oraciones.
Ejemplos:
· El pizarrón que está en el salón es pequeño.
. Me costó bastante hacer este trabajo.
1. Oraciones yuxtapuestas
Juan lee el periódico; Elena ve la tele.
O1 O2
Se llama así a las oraciones compuestas que están unidas sin ningún tipo de enlace. Normalmente van separadas por coma o punto y coma.
Fuimos al cine; la película ya había empezado.
O1 O2
Oraciones yuxtapuestas

2. Oraciones coordinadas
Antonio es ingeniero y Luisa es directora general.
O1 E O2
Son las oraciones compuestas unidas por enlaces o nexos que se llaman conjunciones coordinantes.
Pueden ser:
· Copulativas: (indican suma). Enlaces copulativos (EC): y, e, ni.
Los niños juegan e inventan sus normas.
O1 EC O2
Oraciones coordinadas copulativas
· Disyuntivas: (se excluyen). Enlaces disyuntivos (ED): o, u.
Estudia el tema o vas a suspender.
O1 ED O2
Oraciones coordinadas disyuntivas
· Adversativas: (se oponen). Enlaces adversativos (EA): mas, pero, sino, sin embargo…
El perro ladraba pero los ladrones no hicieron caso.
O1 EA O2
Oraciones coordinadas adversativas
Recuerda: al separar estas oraciones, el enlace no va con ninguna de ellas . Es posible coordinar dos o más oraciones mediante nexos copulativos y disyuntivos, pero con los nexos adversativos sólo es posible unir dos oraciones. Para que un grupo de oraciones sea considerado como coordinado o yuxtapuesto, cada una de las oraciones que lo componen deben ser SINTÁCTICAMENTE INDEPENDIENTES.

3. Oraciones subordinadas
La subordinación es otra manera de unir oraciones. Nace de la posibilidad de que cada una de las funciones de una oración puede estar desempeñada por otras oraciones (subordinadas).
Ejemplo: No sabe que el examen es pronto.
En esta oración, la función de Complemento Directo (CD) está desempeñada por una oración introducida por una conjunción (que).
La equivalencia entre sintagmas y oraciones, por lo que respecta a sus funciones, es total.
Según Pérez-Rioja, en "Gramática de la Lengua Española", la oración subordinada se caracteriza: 1. por depender de una oración principal (subordinada de primer grado) o de otra subordinada (de segundo grado); 2. porque va introducida por una conjunción subordinante, por un pronombre relativo o por un pronombre o adverbio interrogativo.

- La subordinación sustantiva
Son las oraciones que hacen las mismas funciones que los sustantivos.

· Oración subordinada sustantiva de sujeto (OSS S). Para localizarlas se pregunta ¿Quién? al verbo de la oración principal.
Quien te contó eso te ha dicho la verdad.
OSS S OP

· Oración subordinada sustantiva de complemento directo (OSS CD). Para localizarlas se pregunta ¿Qué es lo que? al verbo de la oración principal.
Mi hermana espera que le compren un perro.
OP OSS CD

· Oración subordinada sustantiva de complemento indirecto (OSS CI). Para localizarlas se pregunta ¿A quién? al verbo de la oración principal.
El perro dio un mordisco a quien entraba.
OP OSS CI

· Oración subordinada sustantiva de complemento preposicional del nombre (OSS CN). Para localizarlas hay que comprobar que sean complemento de un nombre y que lleven la preposición en el enlace subordinante. Es importante no confundirlas con las subordinadas adjetivas que veremos más adelante.
Tenía la esperanza de que llegaría pronto.
OP OSS CN

· Oración subordinada sustantiva de complemento preposicional del adjetivo (OSS CAdj.). Para localizarlas hay que comprobar que sean complemento de un adjetivo y que lleven la preposición en el enlace subordinante.
Estaba harta de que la molestaran
OP OSS CAdj.

· Oración subordinada sustantiva de complemento preposicional del adverbio (OSS CAdv.). Para localizarlas hay que comprobar que sean complemento de un adverbio y que lleven la preposición en el enlace subordinante.
Estamos cerca de que llegue la navidad
OP OSS CAdv.

· Oración subordinada sustantiva de atributo (OSS A). Para localizarla hay que darse cuenta de que el verbo de la principal es copulativo (ser, estar o parecer).
Juan está que arde.
OP OSS A

· Oración subordinada sustantiva de suplemento (OSS Sup.). Para localizarla hay que darse cuenta de que el verbo de la principal rige una preposición.
Me acuerdo de que nos conocimos allí
OP OSS Sup.

- La subordinación adjetiva o de relativo
Los niños extraviados estaban muy asustados.
Adjetivo

Los niños que se habían perdido estaban muy asustados.
OSAdj.

Las oraciones subordinadas adjetivas hacen la misma función que un adjetivo (complementan al nombre).
Sus enlaces característicos son los relativos que, cual, quien, cuyo, donde...
El antecedente es el sustantivo al que hace referencia el relativo de la oración subordinada y que está en la oración principal; normalmente delante del relativo. La existencia del antecedente es lo que nos indicará que la oración es adjetiva o de relativo.
Los niños que se habían perdido estaban muy asustados.
Antecedente

Los relativos, además de unir la oración principal con la subordinada, realizan una función concreta dentro de la subordinada. La misma función que realizaría el antecedente al que sustituye.
Es muy divertido el libro que Andrés me ha prestado.
OP OSAdj.
Que (el libro) Andrés me ha prestado. ¿Qué es lo que me ha prestado Andrés? El libro; por lo tanto "que" funciona como CD.

- La subordinación adverbial
Las oraciones subordinadas adverbiales cumplen en relación al verbo principal el papel de complementos circunstanciales.
Nuestro asesor la visitará próximamente.
Adv. CCT
Nuestro asesor la visitará cuando usted quiera.
OSAdv. T

· Oraciones subordinadas adverbiales de tiempo: llevan enlaces como: cuando, mientras, así que, entretanto, en cuanto, siempre que... Informan del momento en que se produce la acción verbal. Para localizarlas, se pregunta al verbo principal lo mismo que como para el CCT: ¿Cuándo?
No saldremos de casa mientras haya sol.
OP OSAdv. T
· Oraciones subordinadas adverbiales de lugar: van introducidas por enlaces como donde, por donde, en donde, adonde... Localizan el sitio donde transcurre la acción verbal. Para localizarlas, se pregunta al verbo como para los CCL: ¿Dónde?
Mis amigos me esperan donde quedamos siempre.
OP OSAdv. L

· Oraciones subordinadas adverbiales de modo: Van con enlaces como según, como, conforme a... Expresan la manera en que se ejecuta la acción verbal. También existen locuciones adverbiales que pueden enlazar este tipo de oraciones, como: como que, como si, según que, según y como, según y conforme... Para localizarlas, se pregunta al verlo lo mismo que para los CCM: ¿Cómo?
El anciano subía la escalera como si no pudiera más.
OP OSAdv. M

· Oraciones subordinadas adverbiales causales: nos dicen la causa de lo que se dice en la principal y responden a la pregunta ¿Por qué? Los nexos más comunes son: porque, pues, puesto que, ya que, que... El adverbio como, con el verbo indicativo, puede adoptar un valor causal: Como me duela la pierna, me quedo en casa.
Me llevaré el abrigo porque allí hace frío.
OP OSAdv. Causal

· Oraciones subordinadas adverbiales finales: se llaman así las porque expresan el fin o la intención con que se produce la acción del verbo principal. Indican el propósito de la acción del verbo. Las locuciones adverbiales más utilizadas son: para que, a que, por que, a fin de que, con objeto de que, con vistas a, de cara a...
Sylvia ha pedido un préstamo para comprarse una casa.
OP OSAdv. Final

· Oraciones subordinadas adverbiales concesivas: la subordinada expresa una dificultad que no impide que se cumpla lo que se dice en la principal; pero esto no impide la realización del verbo principal. La conjunción más común es: aunque. Y las locuciones más importantes son: aun cuando, así, si bien, aun cuando, aun si, por más que, siquiera, y eso que, bien que, mal que, a pesar de que...
Elena estaba asustada aunque no lo reconocía.
OP OSAdv. Concesiva

· Oraciones subordinadas adverbiales condicionales: la subordinada expresa una condición para que se cumpla la principal. Con estas oraciones hacemos depender el cumplimiento de lo enunciado en la principal de la realización de la subordinada. La conjunción más empleada es si, aunque hay otros enlaces, que pueden introducir este tipo de oraciones adverbiales, como: cuando, como, con tal de que, a condición de que, a menos que, en caso de que, siempre que...
El examen será el jueves si el tiempo lo permite.
OP OSAdv. Condicional



· Vicios sintácticos comunes en el periodismo
· *El presupuesto está siendo elaborado por la Cámara (es elaborado)
· *Y es que la situación empeoró en las últimas semanas (la situación empeoró…)
· *Así es que se hacen las panelas (así es como…)
· *Se hundió un barco en las islas griegas, muriendo 30 personas (… y murieron…)
· *El hambre y la inseguridad están diezmando a las poblaciones rurales (afectando)
· *La GN incautó siete kilos de cocaína (se incautó de)
· *La democracia juega un papel trascendental en la sociedad (desempeña, representa)
· *El presidente sostuvo que estaba de acuerdo con ello (afirmó)
· *La ley contempla los derechos humanos (incluye)
· *El candidato aspira ganar la reelección (aspira a)
· *No debería de haber tanta miseria (debería haber)
· *La casa se llueve (en la casa, llueve)
· *Habrán ingresos para ejecutar el presupuesto (habrá)…
· *La comunidad enfrenta el dilema de no tener agua potable (problema)
· *Afirmó que la situación no merece que la piense (no merece que piense en ella)
· *El joven llevaba senda mochila (el joven y la señora llevaban sendas mochilas)
· *Cualquiera cosa que nos preocupe (cualquier cosa que nos preocupe)…
· *Dile adiós a los problemas (diles)
· *Le pidió a los asistentes… (les)
· *Le llamó por teléfono (lo/la)
· *Paso de peatones (para)
· *Con relación a lo antes dicho… (en relación con)
· *De acuerdo a su declaración… (de acuerdo con)
· *Derrame petrolero provocó reventón de tubería (un reventón de tubería provocó un derrame petrolero)
· *Rescatado carguero hundido en el Lago por un tanquero (Un tanquero rescató un carguero hundido)
· *Asesinada doméstica (Fue asesinada una empleada doméstica)
· *Estudian reforma a la ley (de)
· *El coordinador de la misión a nivel de la región oriental… (en)
· *Considero de que estas cosas no deberían ocurrir (que)
· *Se acuerda que llegó tarde (de que)
· *A pesar que no lo hizo… (de que)

· Análisis sintáctico de la oración
Es la descomposición de los periodos en oraciones, y de éstas en sus elementos sintácticos. Para realizar un análisis sintáctico, conviene tener en cuenta: 1. la necesidad de separar mentalmente las diferentes oraciones contenidas en cada período, 2. pueden subrayarse los verbos expresos, 3. dos verbos en forma personal pertenecen a dos oraciones diferentes, y 4. los signos de puntuación son importantes para conocer la separación entre unas oraciones y otras.

Unidad I del Taller de Morfosintaxis del Castellano I






Unidad I: Lengua, uso y medios de comunicación

1. Los objetivos del Taller de Morfosintaxis del Castellano

En la cátedra Taller de Morfosintaxis del Castellano I, concebiremos el lenguaje como instrumento de comunicación, por lo cual el análisis lingüístico se enfocará en su funcionalidad para la comprensión y la producción de mensajes orales y escritos. En relación con el análisis lingüístico, abarcaremos los componentes fonológico, semántico, sintáctico, morfológico y pragmático como elementos inseparables en un estudio de la lengua en su interacción comunicativa.




Nuestro objetivo es el desarrollo de la competencia comunicativa de los futuros periodistas, por lo que tendremos en cuenta los siguientes aspectos:

1) Los aportes de la psicolingüística sobre los procesos cognitivos de la adquisición y desarrollo de las habilidades lingüísticas; los estudios neurolingüísticos, que informan sobre la evolución del sistema neurológico, los cuales permiten dilucidar el cómo y el cuándo enseñar los contenidos necesarios para el desarrollo de la competencia comunicativa; los estudios filosóficos, para comprender las relaciones entre el lenguaje y el pensamiento; y los aportes de la sociolingüística, que hacen hincapié en dónde enseñamos, para adecuar la enseñanza a la variedad estándar de la comunidad lingüística y a los registros apropiados para cada situación.

2) El concepto de competencia comunicativa, como objetivo de la enseñanza de la lengua, según lo cual se pretende formar a un individuo capaz de interactuar con otros de forma adecuada y efectiva en situaciones determinadas de comunicación.

3) Una concepción amplia de la lengua; es decir, no como un sistema aislado y cerrado, sino como un organismo vivo en constante evolución. Veremos cómo influyen en ella otras lenguas, las condiciones socioeconómicas, políticas y culturales, los avances tecnológicos y los contextos específicos de su actualización en el habla.

Proponemos, así, el estudio de la lengua con una visión funcionalista y comunicativa, es decir, encaminado hacia su uso comunicativo, ya no como sistema de contenidos sino como un medio de comunicación, el más importante de ellos. El lenguaje es actividad cognitiva y discursiva y gracias a ella es posible aprehender y manifestar el pensamiento y el conocimiento humano. Por esta razón, nuestra propuesta va más allá de “enseñar lengua”, para centrarse en el desarrollo de las competencias comunicativas.

2. La competencia comunicativa

En 1971, Dell Hymes publicó su trabajo Acerca de la Competencia Comunicativa, en el cual utilizó el término competencia comunicativa para referirse al “conocimiento y a la capacidad de una persona para utilizar todos los sistemas semióticos a su disposición como miembro de una comunidad sociocultural dada” (Lyons, 1980:514). Por lo tanto, la competencia lingüística, entendida como el conocimiento del hablante sobre su sistema lingüístico, es apenas una parte de la competencia comunicativa.

Su modelo de análisis buscaba la respuesta a cuatro interrogantes: 1) hasta qué punto algo es formalmente posible dentro de la comunicación, 2) si algo es viable de acuerdo con los medios asequibles de realización, 3) si algo es apropiado o adecuado según el contexto en que se use y evalúe (competencia cultural), 4) qué ocasiona la producción de ese algo (intención comunicativa).

La competencia comunicativa, tal y como la planteó Dell Hymes (1995), presenta cuatro dimensiones: la competencia lingüística (actuación lingüística según las reglas gramaticales), la factibilidad (de las expresiones de acuerdo con los medios disponibles y limitaciones existentes), la aceptabilidad o adecuación (de los enunciados de acuerdo con las reglas sociolingüísticas del contexto en el cual se produce), el darse en la realidad (usos reales de la lengua).

Grice (1975) formuló el principio de cooperación como el principio regulador de todo acto comunicativo, expresado en cuatro máximas: 1) cantidad: no haga su actuación más informativa de lo requerido; 2) cualidad: no diga algo de lo cual carezca de pruebas; 3) relación: sea pertinente; y 4) modo: evite la ambigüedad, sea breve y metódico. Estas máximas, aunque bastante generales, se relacionan con el propósito de promover la eficiencia de la comunicación y tienen una gran similitud con el estilo periodístico.

Por su parte, Charaudeau (2002) alega que, para que haya sentido, es preciso que el discurso esté vinculado con el conjunto de las condiciones dentro de las cuales se produce, las cuales difieren de las condiciones de interpretación, en tanto que involucran a dos sujetos envueltos en procesos mentales distintos. De ahí la necesidad configurar las condiciones ideales para un acto que propicie el encuentro de ambos procesos; es decir, que genere comprensión.

A tal efecto, este autor propone un modelo que consta de tres tipos de competencia: situacional (referida al conocimiento sobre la identidad de los protagonistas del intercambio, su finalidad, propósito y circunstancias), discursiva (capacidad de manipular y reconocer las estrategias de puesta en escena del discurso) y semiolingüística (habilidad para expresar una intención de comunicación por medio del uso consciente de los signos, sus reglas combinatorias y su sentido).

3. El proceso de la comunicación periodística

En el Taller de Morfosintaxis del Castellano I, estudiaremos el proceso de la comunicación mediática según el modelo sociosemiótico de la comunicación de Miquel Rodrigo Alsina, desarrollado en su obra Los modelos de la comunicación (1989).



Según este modelo, el intercambio comunicativo es un proceso sociosemiótico que consta de tres fases: producción, circulación y consumo.

La producción de un mensaje es un hecho social condicionado por factores económicos, políticos y culturales que inciden en las industrias comunicativas, lo cual genera el ajuste de los discursos de acuerdo con las ideologías, mientras que el consumo de bienes de información es realizado por individuos que poseen hábitos y vivencias diferenciadas según los contextos psicológicos, económicos y culturales.

En la situación precomunicativa intervienen tres factores: a) el contexto es social, por lo cual supone las variables económicas, políticas, culturales, individuales y colectivas de cada grupo social; b) la circunstancia se refiere a la situación pública, grupal o individual que determina el uso de los medios y c) la competencia comunicativa comprende las capacidades de un individuo para utilizar los sistemas semióticos que socioculturalmente le ofrece su entorno.

En último término, la difusión de información por los medios de comunicación social produce efectos cognitivos, emocionales y conductuales en las audiencias. Esto implica, de parte del receptor, la activación de un complejo sistema semiótico de interpretación, personal e interpersonal, que constituye el uso del producto según el contexto, la circunstancia y la competencia comunicativa, de modo que el usuario pone en diálogo los discursos que darán origen a las representaciones sociales.

4. Comprensión y producción de textos

El encuentro con el texto exige del receptor una actividad de decodificación, en la cual se encuentra con una serie de signos lingüísticos que debe reconocer y comprender, por lo que debe desarrollar competencias para la comprensión y la interpretación. Tanto la semiótica, la pragmática, la ciencia cognitiva y la inteligencia artificial como la lingüística textual han formulado hipótesis sobre la competencia comunicativa requerida para el proceso de comprensión lectora.

Estas corrientes consideran al receptor como sujeto activo en la construcción del sentido del texto, a partir de las instrucciones que recibe de éste. El lector activa en su mente los conocimientos necesarios para la interpretación del mensaje, por lo que su competencia cognitiva, su atención y memoria actúan para dotar de sentido e interpretar los enunciados.

El estudio de los textos, bajo el enfoque de la lingüística textual, ha proporcionado pruebas de que hay componentes textuales facilitadores de la comprensión. Los esquemas estructurales, como la narración y la argumentación, a la vez que organizan el texto, favorecen su eficaz interpretación.

Estas características permiten hablar entonces de un modelo interactivo del proceso de comprensión lectora, en el cual se contempla tanto la intención que lleva al lector a la lectura de un texto, como el estado y la actitud frente al contenido textual. La interactividad se produce en el ciclo que va de los niveles superiores a los inferiores, de tal modo que el contexto y el conjunto de inferencias actúan como condicionantes de la interpretación del texto.

Por otra parte, el proceso de redacción de textos implica la producción y transformación de conocimiento, en el cual el sujeto pone en práctica sus competencias cognitivas para la generación y transmisión de ideas. El productor debe manejar operaciones mentales y verbales de diferentes niveles, debe controlar el espacio del conocimiento (ideas recordadas y nuevas) y el espacio retórico, en el que recurre a modos de decir las cosas en función del contexto.

Este proceso exige pasar de la organización jerárquica de las ideas a su disposición lineal, controlar la adecuación de los elementos lingüísticos que modelan el ámbito global del texto (conectores, segmentación, estructura, ordenación) con los que se precisa el ámbito local (las palabras y su combinación, las oraciones y sus relaciones, el control ortográfico) y se regula la inserción del texto en los parámetros del contexto personal, cognitivo e intencional que ha de permitir que sea eficaz para su destinatario.

5. Oralidad y escritura

La adquisición y el desarrollo de la competencia comunicativa oral no dependen tanto de la instrucción formal como del entorno sociocultural, pues son parte del proceso de socialización, a lo largo del cual el ser humano experimenta una serie de situaciones comunicativas orales en las que se apropia de las conductas del comportamiento verbal y de las reglas del habla de su lengua.

Esta competencia faculta al individuo para manejar tanto los elementos verbales como los no verbales de la comunicación humana y su desarrollo permite adecuar sus rasgos prosódicos (acento, entonación y pausas) y sus rasgos extralingüísticos (cinésica, proxémica, etc.) de acuerdo con la situación de comunicación. Le permite reconocer, de este modo, qué debe decir y a quién lo dice, cuándo hablar o limitarse a guardar silencio, cómo dirigirse a personas que ocupan roles o estatus diferentes o cómo encontrar la manera apropiada para decir todo cuanto merece ser dicho; en otras palabras, aprende el “juego del lenguaje” (Calsamiglia y Tusón, 1999:42).

Posterior a la adquisición de la competencia comunicativa oral, se desarrolla la competencia comunicativa escrita, gracias a un aprendizaje sistemático, que si bien se fundamenta en el conocimiento de la actividad oral, requiere de la instrucción formal sobre el código gráfico de representación lingüística (alfabetización), y se orienta hacia dos procesos cognitivos relacionados con la expresión lingüística: el proceso de producción (escritura) y el proceso de interpretación (lectura), necesarios para la comprensión y generación de conocimientos. El uso escrito de la lengua, por estas razones, “se ha convertido en una herramienta de poder y de competencia, signo de cultura y de instrucción, aduana de puestos de trabajo” (Calsamiglia y Tusón, 1999:82).

Desde una perspectiva didáctica, se han planteado formas de favorecer el aprendizaje y la competencia en la escritura aprovechando los avances en psicología cognitiva, pragmática y lingüística textual (Cassany, 1989, 1995). Para el desarrollo de esta competencia, estos estudios recomiendan a los escritores el ejercicio permanente de la lectura, tener conciencia de la audiencia a la cual se dirigen y de la situación, planificar el texto y revisarlo (Cassany, 1995).

6. El modelo lingüístico-comunicativo

Antonio Franco (2007) propone un modelo lingüístico-comunicativo en el cual se integran los componentes morfosintáctico, semántico y pragmático, que determinan la competencia comunicativa del sujeto, tanto en el proceso de expresión (producción) como en el proceso de comprensión discursiva. Presenta una gramática comunicativa que considera el funcionamiento de la lengua desde la comunicación, los grados de adecuación lingüística y la forma como se expresan los hablantes en una situación concreta (intención comunicativa), en oposición a una gramática normativa basada en la corrección lingüística. Sigue los siguientes niveles:

a) Nivel referencial: es el mundo real o imaginario del cual parte la formulación de conceptos que depende del conocimiento que manejan quienes tienen la capacidad del lenguaje.

b) Nivel conceptual: en este nivel, el hablante selecciona su propósito comunicativo, impulsado por la situación, circunstancia, estímulo interior, mundo objetivo, social o subjetivo y realiza una transformación del mundo referencial o imaginario en entidades, para luego crear relaciones entre los seres o las cosas (comportamiento). Las relaciones entre entidades y comportamientos constituyen la expresión del evento.

c) Nivel lingüístico: el emisor semiotiza su conceptualización del mundo y formula el mensaje, seleccionando una forma concreta de estructuras lingüísticas que pueda ser comprendida por el receptor, fase en la cual exhibe su competencia comunicativa.

d) Nivel del discurso: es el resultado de la utilización del lenguaje. El receptor recibe el mensaje que debe comprender e interpretar según la situación comunicativa, su condicionamiento interno e impulsos, ayudado por su competencia lingüística para descifrar el contenido.

El recorrido onomasiológico (desde el emisor hacia el receptor) parte del nivel referencial hasta llegar al nivel discursivo. Este recorrido se opone, pero a la vez se complementa, con el semasiológico (desde el receptor hacia el emisor), que parte del discurso y del signo lingüístico (lo dicho) para llegar a la idea, a la intención del emisor.

En los diferentes niveles se transita por las fases de la producción lingüística, entre las que destacan: 1) la intención o propósito de la comunicación; 2) la lexematización (elección de lexemas, selección del léxico); 3) la predicación o elección predicativa y con ella las operaciones lingüísticas obligatorias (diátesis activa, diátesis pasiva y nominalización); 4) la jerarquización frástica, es decir, la yuxtaposición, coordinación y subordinación, y las operaciones lingüísticas facultativas (topicalización, localización, despersonalización, reducción de actancia); y 5) el enunciado manifiesto donde se presenta la linealización del discurso.

En lo referente al componente pragmático, este modelo integra dos grandes elementos: el mundo objetivo, subjetivo y social (lo explícito) y el saber de fondo (lo implícito). El primero se describe en cinco elementos: cultura, personalidad, sociedad, situación y contexto. En este modelo, la competencia del emisor es determinante en la producción del discurso, así como también lo es el contexto, concebido como un elemento dinámico que influye directamente en el texto. Son precisamente los participantes del acto comunicativo quienes integran el contexto.


Referencias

1. Calsamiglia, Helena y Tusón, Amparo (1999). Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso. Ariel Lingüística, Barcelona.
2. Charaudeau, Patrick (2002). “De la competencia social de comunicación a las competencias discursivas”, en: Aled, Año 1, No. 1, 7-22.
3. Fernández, Sylvia (2004). Propuesta lingüística para el desarrollo de la competencia comunicativa. Tesis de maestría. Universidad del Zulia, Maracaibo.
4. Franco, Antonio (2006). Curso de Lengua Española. Universidad del Zulia, Maracaibo.
5. Franco, Antonio (2007). Gramática Comunicativa. Universidad del Zulia, Maracaibo.
6. Grice, H.P. (1975): "Lógica y conversación”, en: VALDÉS, L. M. (comp.): La búsqueda del significado. Madrid, Tecnos.
7. Hymes, D.H. (1995). “Acerca de la competencia comunicativa”, en: Llobera, M. y otros (1995). Competencia comunicativa. Documentos básicos en la enseñanza de lenguas extranjeras, pp. 27-46, Edelsa, Madrid.
8. Rodrigo Alsina, Miquel (1989). Los modelos de la comunicación. Ténos, Madrid.

Planificación académica del Taller de Morfosintaxis del Castellano II (primer peiodo de 2008)

Secciones V-05 y N-06
Prof. Sylvia Fernández Franco
Departamento de Periodismo Impreso

15-04-08
Presentación del programa. Plan de asesorías. Asignación de lecturas.

17-04-08
Discusión. Categorías y funciones sintácticas. Análisis de la oración simple.

22-04-08
Discusión. Categorías y funciones sintácticas. Ejercicios de análisis de la oración simple.

24-04-08
Ejercicios de análisis de la oración simple.

29-04-08
Discusión. Grupos oracionales. Yuxtaposición y coordinación. Ejercicios

06-05-08
Evaluación de análisis de oraciones yuxtapuestas y coordinadas.
(valor: 10%)

08-05-08
Discusión. Oraciones complejas. Subordinación. Tipos.

13-05-08
Discusión. Subordinación sustantiva. Nexos subordinantes sustantivos. Identificación.

15-05-08
Discusión. Subordinación adjetiva. Nexos subordinantes adjetivos. Identificación.

20-05-08
Discusión. Subordinación adverbial. Nexos subordinantes adverbiales. Identificación.

22-05-08
Ejercicios de identificación y análisis de subordinadas.

27-05-08
Ejercicios de identificación y análisis de oraciones complejas.

29-05-08
Ejercicios de identificación y análisis de oraciones complejas.

03-06-08
Evaluación de identificación y análisis de oraciones.
(valor: 20%)

05-06-08
Revisión de dudas y dificultades. Simplificación de oraciones.

10-06-08
Ejercicios de simplificación de oraciones.

12-06-08
Ejercicios de simplificación de oraciones.

17-06-08
Evaluación de simplificación de oraciones.
(valor: 15%)

19-06-08
Revisión. De la oración al párrafo. Elementos de relación. Puntuación.

24-06-08
Discusión. El texto. Normas de textualidad. Principios comunicativos.

26-06-08
Ejercicio de análisis de textos.

01-07-08
Repaso. Problemas lexicales. Vicios sintácticos

03-07-08
Ejercicios de corrección de textos agramaticales.

08-07-08
Evaluación de análisis y corrección de textos agramaticales.
(valor: 25%)

10-07-08
Discusión. Características lingüísticas de los textos periodísticos y publicitarios.

15-07-08
Ejercicio de análisis y corrección de textos periodísticos y publicitarios.

17-07-08
Ejercicio de análisis y corrección de textos periodísticos y publicitarios.

22-07-08
Evaluación de análisis y corrección de textos periodísticos y publicitarios.
(valor: 25%)

29-07-08
Entrega de calificaciones finales.


Asistencia y participación (valor: 5%)
Total 100%

Planificación académica Morfosintaxis I (primer periodo de 2008)

Secciones V-07 y N-09
Prof. Sylvia Fernández Franco
Departamento de Periodismo Impreso

14-04-08
Presentación del programa. Asignación de lecturas. Plan de asesorías. Discusión. Importancia del lenguaje en la comunicación. Funciones del lenguaje. Elementos que intervienen en la comunicación.

16-04-08
El lenguaje en los medios de comunicación social. Ejercicio evaluado de comprensión y redacción.
(valor: 5)%

21-04-08
Repaso. Ortografía básica del español. Casos especiales de acentuación y puntuación. Siglas y acrónimos.

23-04-08
Ejercicios de acentuación, puntuación, siglas y acrónimos.

28-04-08
Repaso. Ortografía básica del español. Uso de letras dudosas. Vicios lingüísticos.

30-04-08
Ejercicios de uso de letras dudosas. Revisión de dudas y dificultades.

05-05-08
Evaluación práctica de ortografía.
(valor: 10%)

07-05-08
Exposición. Constituyentes de las palabras. Procesos de formación de palabras. Productividad léxica.

12-05-08
Exposición. Categorías y funciones de las palabras.

14-05-08
Exposición. El sustantivo. El pronombre. El determinante.

19-05-08
Exposición. El adjetivo. El adverbio.

21-05-08
Exposición. El verbo.

26-05-08
Ejercicios de identificación de categorías de palabras.

28-05-08
Ejercicios de identificación de categorías de palabras. Revisión de dudas.

02-06-08
Evaluación práctica de identificación de categorías de palabras.
(valor: 10%)

04-06-08
Revisión. Problemas lexicales. Ejercicios.

09-06-08
Ejercicios de identificación y corrección de problemas lexicales.

11-06-08
Ejercicios de identificación y corrección de problemas lexicales.

16-06-08
Evaluación práctica de léxico.
(valor: 10%)

18-06-08
Revisión. La oración y sus constituyentes.

23-06-08
Revisión. Categorías y funciones sintácticas. Ejercicios de identificación de categorías y funciones sintácticas.

25-06-08
Ejercicios de identificación de categorías y funciones sintácticas.

30-06-08
Ejercicios de identificación de categorías y funciones sintácticas.

02-07-08
Exposición. Análisis de la oración simple. Ejercicios de análisis de titulares.

07-07-08
Evaluación práctica de análisis de titulares de prensa.
(valor: 10%)

09-07-08
Repaso de ortografía.

14-07-08
Evaluación parcial de ortografía.
(valor: 25%)

16-07-08
Repaso de léxico.

21-07-08
Evaluación parcial de léxico.
(valor: 25%)

23-07-08
Autoevaluación y coevaluación.

28-07-08
Entrega de calificaciones finales

Asistencia y participación (valor: 5%)
Total 100%