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sábado, 17 de diciembre de 2011

Feliz navidad


"Feliz navidad y próspero año nuevo" es una frase que siempre se repite para estas fiestas. Pero, ¿cómo expresan las diferentes culturas esta tan popular frase?
A continuación, se encuantra un listado de la misma frase en diferentes idiomas.

Afrikaner "Geseende Kerfees en 'n gelukkige nuwe jaar"
La lengua nacional del pueblo afrikáner es el afrikáans, idioma criollo derivado del neerlandés, que comenzó a forjarse a finales del siglo XVII, pero cuya estandarización y oficialización no llegó hasta el siglo XX.

Alemán "Froehliche Weihnachten und ein gluckliches Neues Jahr"

Arabe "I'D Mubarak ous Sana Saida"

Armenio "Shenoraavor Nor Dari yev Pari Gaghand"

Bable (asturiano) "Feliz ñavida y provechosu añu nuevu"

Bengalí "Shuvo Baro Din"

Brasileño "Boas Festas e Feliz Ano Novo"

Breetón "Nedeleg laouen na bloav ezh mat"
El bretón es una lengua céltica insular de la rama britónica, al igual que el galés, con el cual está muy relacionada.

Búlgaro "Vasel Koleda; Tchesti nova godina"

Cantonés "Seng Dan Fai Lok, Sang Nian Fai Lok"
El idioma o dialecto cantonés o yuè (chino simplificado: 粵语, chino tradicional: 粤語, pinyin: yuèyǔ) es uno de los principales idiomas/dialectos chinos.

Catalán "Bon nadal i feliç any nou!"

Checo "Prejeme Vam Vesele Vanoce a stastny Novy Rok"

Coreano "Sung Tan Chuk Ha"

Corso "Pace e salute"
El corso es un conjunto de dialectos toscanos divididos en dos grupos dialécticos principales: el cismontano y el oltramontano. Se habla en Córcega e igualmente al norte de Cerdeña.

Croata "Sretan Bozic"

Danés "Glaedelig Jul"
El danés (dansk) es una lengua escandinava, correspondiente a un sub-grupo de las lenguas germánicas, a su vez, de la familia del Indoeuropeo. Es hablado por cerca de seis millones de personas, y es el idioma oficial del Reino de Dinamarca, Groenlandia y de las Islas Feroe.

Egipcio "Colo sana wintom tiebeen"

Esquimal "Jutdlime pivdluarit ukiortame pivdluaritlo"

Eslovaco "Vesele Vianoce. A stastlivy Novy Rok"

Esloveno "Vesele bozicne praznike in srecno novo leto"

Español "Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo"

Esperanto "Gajan Kristnaskon"
El esperanto es una lengua auxiliar artificial creada por el médico polaco L. L. Zamenhof en 1887 como resultado de una década de trabajo, con la esperanza de que se convirtiera en la lengua universal.

Estoniano "Rõõmsaid Jõulupühi"
Estonia, oficialmente República de Estonia (en estonio Eesti Vabariik), es una república báltica situada en el noreste de Europa.

Euskera "Zorionak eta Urte Berri On"
En la actualidad unas 850.000 personas lo hablan, a lo que hay que añadir otras 515.000 que lo entienden pero lo hablan con dificultad (bilingües pasivos), en algunos territorios del norte de España (Comunidad autónoma del País Vasco, Comunidad Foral de Navarra) y extremo suroeste francés (País Vasco Francés, en el departamento de Pirineos Atlánticos).

Farsi "Cristmas-e-shoma mobarak bashad"
El nombre de este idioma en español es persa. La ISO, la Academia de la Lengua y la Literatura Persa, y otras muchas fuentes denominan a la lengua "persa". La palabra "fārsí" es la actual designación del idioma tanto en persa como en árabe, y fue originalmente la forma arábiga para expresar "pārsī", el antiguo nombre del idioma, debido a la carencia del fonema /p/ en árabe estándar.

Finlandés "Hyvää Joulua or Hauskaa Joulua"

Flamenco "Zalig Kerstfeest en Gelukkig nieuw jaar"
Flamenco es el nombre que se le da al idioma neerlandés hablado en Flandes.
El idioma neerlandés era hablado originalmente en la zona de la desembocadura de los ríos Rin, Escalda y Mosa que aproximadamente cubría los actuales Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Norte de Francia) y una pequeña parte del Oeste de Alemania.

Francés "Joyeux Noël et Bonne Année"

Gaélico "Nollaig chridheil agus Bliadhna mhath ur"
El gaélico escocés (Gàidhlig) es un miembro de las lenguas goidélicas de las lenguas celtas, que llegó a Escocia alrededor del siglo V, cuando los escotos de etnia celta y provenientes del norte de Irlanda se asentaron en la costa occidental, llevando una variedad del gaélico que sustituyó a la antigua lengua de los pictos hablada en la zona hasta entonces.

Galés "Nadolig LLawen a Blwyddyn Newydd Dda"
El galés (Cymraeg) es un idioma perteneciente al grupo britónico de la familia de lenguas celtas. Es hablado en el País de Gales, en el Reino Unido. donde aproximadamente 600.000 personas (el 20% de la población de Gales) lo utilizan como su lengua principal, especialmente en la zona norte del país.

Gallego "Bon Nadal e Ano Novo"

Griego "Kala Christougenna Kieftihismenos O Kenourios Chronos"

Hawaiano "Mele Kalikimaka"

Hebreo "Mo'adim Lesimkha. Shana Tova"

Holandés "Vrolijk Kerstfeest en een Gelukkig Nieuwjaar"

Húngaro "Kellemes Karacsonyiunnepeket & Boldog Új Évet"

Indonesio "Selamat Hari Natal"

Inglés "Merry Christmas and Happy New Year"

Iraquí "Idah Saidan Wa Sanah Jadidah"

Irlandes "Nollaig Shona Dhuit"

Islandés "Gledileg Jol og Farsaelt Komandi ar"

Italiano "Buon Natale e Felice Anno Nuovo"

Japonés "Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto"

Latín "Natale hilare et Annum Nuovo!"

Letón "Prieci'gus Ziemsve'tkus un Laimi'gu Jauno Gadu"

Lituano "Linksmu Kaledu"

Macedonio "Streken Bozhik"

Malayo "Selamat Hari Natal"

Maltés "Nixtieklek Milied tajjeb u is-sena t-tabja"

Mandarín "Kung His Hsin Nien bing Chu Shen Tan"

Maorí "Meri Kirihimete"
El māori (o maorí) es un lenguaje hablado por los nativos de Nueva Zelanda.

Mongolés "Zul saryn bolon shine ony mend devshuulye"

Noruego "God Jul og Godt Nyttår"

Occitano "Polit nadal e bona annada"
El occitano o lengua de oc (occitan, lenga d'òc) es una lengua romance de Europa. Es hablada por entre dos y diez millones de personas en el sur de la actual Francia (al sur del río Loira), así como en Italia en los Valles Occitanos de los Alpes del Piamonte y el valle de Arán (en el noroeste de Cataluña, España, donde tiene carácter de lengua oficial)

Papúa Nueva Guinea "Bikpela hamamas blong dispela Krismas na Nupela yia i go long yu"

Polaco "Wesolych Swiat Bozego Narodzenia"

Portugués "Boas Festas e um feliz Ano Novo"

Rapa-nui "Mata-Ki-Te-Rangi. Te-Pito-O-Te-Henua"

Rumano "Sarbatori vesele"

Ruso "Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva is Novim Godom"

Serbio "Hristos se rodi"

Serbo-croata "Sretam Bozic. Vesela Nova Godina"

Somalí "ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican"

Sudanés "Wilujeng Natal Sareng Warsa Enggal"
Idioma da la República del Sudán.

Sueco "God Jul och Gott Nytt År"

Swahili "ºKrismas Njema Na Heri Za Mwaka Mpyaº"
El suajili, swahili, suajelí o kiswahili es una lengua africana hablada sobre todo en Tanzania y Kenia, y en zonas limítrofes de Uganda, Mozambique, República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi y Somalia.

Tailandés "Suksan Wan Christmas lae Sawadee Pee Mai"

Tamil "Nathar Puthu Varuda Valthukkal"
El tamil es una lengua drávida que se habla principalmente en el estado indio de Tamil Nadu y en el noreste de Sri Lanka. Es la lengua dravídica con el segundo mayor número de hablantes después del telegu, y es la de mayor desarrollo literario. Actualmente, se calcula en torno a los 50 millones de hablantes.

Turco "Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun"

Ucraniano "Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku!"

Vietnamita "Chuc Mung Giang Sinh"

Zulú "Sinifesela Ukhisimusi Omuhle Nonyaka Omusha Onempumelelo"
Zulú, también conocido como isiZulu, es un idioma del pueblo zulú con unos 9 millones de hablantes, la gran mayoría de los cuales (más del 95%) vive en Sudáfrica. El zulu es el idioma más hablado de Sudáfrica y uno de los 11 idiomas oficiales del país después del fin del Apartheid.

Esto es todo.

...y como nunca está de más ¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 21 de octubre de 2011

Principales novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española (2010)

  1. Exclusión de los dígrafos ch y ll del abecedario

    Se excluyen definitivamente del abecedario los signos ch y ll, ya que, en realidad, no son letras, sino dígrafos, esto es, conjuntos de dos letras o grafemas que representan un solo fonema. El abecedario del español queda así reducido a las veintisiete letras siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

    El español se asimila con ello al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

    La eliminación de los dígrafos ch y ll del inventario de letras del abecedario no supone, en modo alguno, que desaparezcan del sistema gráfico del español. Estos signos dobles seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas: el dígrafo ch en representación del fonema /ch/ (chico [chíko]) y el dígrafo ll en representación del fonema /ll/ o, para hablantes yeístas, del fonema /y/ (calle [kálle, káye]). La novedad consiste, simplemente, en que dejan de contarse entre las letras del abecedario.

    Al tratarse de combinaciones de dos letras, las palabras que comienzan por estos dígrafos o que los contienen no se alfabetizan aparte, sino en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la l, respectivamente. La decisión de adoptar el orden alfabético latino universal se tomó en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, y viene aplicándose desde entonces en todas las obras académicas.

  2. Propuesta de un solo nombre para cada una de las letras del abecedario

    Algunas de las letras tienen varios nombres con tradición y vigencia en diferentes zonas del ámbito hispánico. La nueva edición de la ortografía, sin ánimo de interferir en la libertad de cada hablante o país de seguir utilizando el nombre al que esté habituado, pretende promover hacia el futuro un proceso de convergencia en la manera de referirse a las letras del abecedario, razón por la que recomienda, para cada una de ellas, una denominación única común. El nombre común recomendado es el que aparece en la relación siguiente debajo de cada letra.

    a, A b, B c, C d, D e, E f, F g, G h, H i, I
    a be ce de e efe ge hache i
    j, J k, K l, L m, M n, N ñ, Ñ o, O p, P q, Q
    jota ka ele eme ene eñe o pe cu
    r, R s, S t, T u, U v, V w, W x, X y, Y z, Z
    erre ese te u uve uve doble equis ye zeta

    La recomendación de utilizar un solo nombre para cada letra no implica, en modo alguno, que se consideren incorrectas las variantes denominativas con vigencia en el uso que presentan algunas de ellas, y que a continuación se comentan:

    • La letra v tiene dos nombres: uve y ve. El nombre uve es el único empleado en España, pero también es conocido y usado en buena parte de América, donde, no obstante, está más extendido el nombre ve. Los hispanohablantes que utilizan el nombre ve suelen acompañarlo de los adjetivos corta, chica, chiquita, pequeña o baja, para poder distinguir en la lengua oral el nombre de esta letra del de la letra b (be), que se pronuncia exactamente igual. El hecho de que el nombre uve se distinga sin necesidad de añadidos del nombre de la letra b justifica su elección como la denominación recomendada para la v en todo el ámbito hispánico.
    • La letra b se denomina simplemente be entre aquellos hispanohablantes que utilizan el nombre uve para la letra v. En cambio, quienes llaman ve (corta, chica, chiquita, pequeña o baja) a la v utilizan habitualmente para la b las denominaciones complejas be larga, be grande o be alta, añadiendo en cada caso el adjetivo opuesto al que emplean para referirse a la v.
    • La letra w presenta también varios nombres: uve doble, ve doble, doble uve, doble ve y doble u (este último, calco del inglés double u). Se da preferencia a la denominación uve doble por ser uve el nombre común recomendado para la letra v y ser más natural en español la colocación pospuesta de los adjetivos.
    • La letra y se denomina i griega o ye. El nombre i griega, heredado del latino, es la denominación tradicional y más extendida de esta letra, y refleja su origen y su empleo inicial en préstamos del griego. El nombre ye se creó en la segunda mitad del siglo xix por aplicación del patrón denominativo que siguen la mayoría de las consonantes, que consiste en añadir la vocal e a la letra correspondiente (be, ce, de, etc.). La elección de ye como nombre recomendado para esta letra se justifica por su simplicidad, ya que se diferencia, sin necesidad de especificadores, del nombre de la letra i.
    • La letra i, cuyo nombre es i, recibe también la denominación de i latina para distinguirla de la letra y cuando para esta última se emplea la denominación tradicional de i griega.

    A diferencia de las variantes denominativas que se acaban de exponer, todas ellas válidas, no se consideran hoy aceptables los nombres alternativos que han recibido algunas otras letras en el pasado; así, se aconseja desechar definitivamente el nombre ere para la r, así como las formas ceta, ceda y zeda para la z. Los únicos nombres válidos hoy para estas letras son, respectivamente, erre y zeta.

  3. Sustitución, por grafías propias del español, de la q etimológica con valor fónico independiente en aquellos extranjerismos y latinismos plenamente adaptados al español (quorum > cuórum)

    En el sistema ortográfico del español, la letra q solo tiene uso como elemento integrante del dígrafo qu para representar el fonema /k/ ante las vocales e, i (queso [késo], quién [kién]). Este mismo fonema se representa, en el resto de las posiciones, con la letra c (canguro [kangúro], corto [kórto], cuenta [kuénta], acné [akné], tictac [tikták]), aunque en préstamos de otras lenguas también puede aparecer representado por la letra k en cualquier posición (karaoke [karaóke], kilo [kílo], koala [koála], kurdo [kúrdo], búnker [búnker], anorak [anorák]).

    Es, por lo tanto, ajeno a la ortografía del español el empleo de la letra q como grafema independiente, con valor fónico autónomo. Por ello, los préstamos de otras lenguas, sean latinismos o extranjerismos, cuya grafía etimológica incluya una q que por sí sola represente el fonema /k/, si se adaptan al español, deben sustituir esa q por las grafías propias de la ortografía española para representar dicho fonema. En aplicación de esta norma, voces inglesas como quark o quasar, o latinas como quorum o exequatur, deben escribirse en español cuark, cuásar, cuórum y execuátur. En caso de mantener las grafías etimológicas con q, estas voces han de considerarse extranjerismos o latinismos crudos (no adaptados) y escribirse, por ello, en cursiva y sin tilde.

    Aunque en el ámbito de los nombres propios (antropónimos y topónimos) es frecuente el uso de grafías originarias no adaptadas o —si los nombres provienen de lenguas que emplean otro alfabeto u otro sistema de escritura, como el árabe, el hebreo o el chino— de transliteraciones de las grafías originarias al alfabeto latino, sin adaptaciones ulteriores, en el caso de los topónimos mayores, como son los nombres de países, es conveniente usar grafías plenamente adaptadas a la ortografía del español. Por ello, aplicando la misma norma que para los nombres comunes, se recomienda emplear con preferencia las grafías Catar e Irak para los nombres de esos dos países árabes, mejor que Qatar e Iraq, transcripciones de los originales árabes que presentan un uso de la q ajeno al sistema ortográfico del español.

  4. Eliminación de la tilde en palabras con diptongos o triptongos ortográficos: guion, truhan, fie, liais, etc.

    Para poder aplicar con propiedad las reglas de acentuación gráfica del español es necesario determinar previamente la división de las palabras en sílabas. Y para dividir silábicamente las palabras que contienen secuencias de vocales es preciso saber si dichas vocales se articulan dentro de la misma sílaba, como diptongos o triptongos (vais, o.pioi.de), o en sílabas distintas, como hiatos (lí.ne.a, ta.o.ís.ta).

    Al no existir uniformidad entre los hispanohablantes en la manera de articular muchas secuencias vocálicas, ya que a menudo, incluso tratándose de las mismas palabras, unos hablantes pronuncian las vocales contiguas dentro de la misma sílaba y otros en sílabas distintas, la ortografía académica estableció ya en 1999 una serie de convenciones para fijar qué combinaciones vocálicas deben considerarse siempre diptongos o triptongos y cuáles siempre hiatos a la hora de aplicar las reglas de acentuación gráfica, con el fin de garantizar la unidad en la representación escrita de las voces que contienen este tipo de secuencias.

    De acuerdo con dichas convenciones, y con independencia de cuál sea su articulación real en palabras concretas, se consideran siempre diptongos a efectos ortográficos las combinaciones siguientes:

    1. Vocal abierta (/a/, /e/, /o/) seguida o precedida de vocal cerrada átona (/i/, /u/): estabais, confiar, diario, afeitar, viento, pie, doy, guion, aunar, acuario, actuado, reunir, sueño, estadounidense, antiguo.

    2. Dos vocales cerradas distintas (/i/, /u/): triunfo, incluido, diurno, huir, viuda, ruido.

    Del mismo modo, se consideran siempre triptongos a efectos ortográficos las secuencias constituidas por una vocal abierta entre dos vocales cerradas átonas: confiáis, actuáis, puntuéis, guau.

    Como consecuencia de la aplicación de estas convenciones, un grupo limitado de palabras que tradicionalmente se habían escrito con tilde por resultar bisílabas (además de ser agudas terminadas en -n, -s o vocal) en la pronunciación de buena parte de los hispanohablantes —los que articulan con hiato las combinaciones vocálicas que contienen— pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica, conforme a su pronunciación real por otra gran parte de los hispanohablantes —los que articulan esas mismas combinaciones como diptongos o triptongos—, y a escribirse, por ello, sin tilde, ya que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica.

    Las palabras afectadas por este cambio son formas verbales como crie, crio, criais, crieis y las de voseo crias, cria (de criar); fie, fio, fiais, fieis y las de voseo fias, fia (de fiar); flui, fluis (de fluir); frio, friais (de freír); frui, fruis (de fruir); guie, guio, guiais, guieis y las de voseo guias, guia (de guiar); hui, huis (de huir); lie, lio, liais, lieis y las de voseo lias, lia (de liar); pie, pio, piais, pieis y las de voseo pias, pia (de piar); rio, riais (de reír); sustantivos como guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan; y ciertos nombres propios, como Ruan y Sion.

    Aunque la ortografía de 1999, donde se establecieron las citadas convenciones, prescribía ya la escritura sin tilde de estas palabras, admitía que los hablantes que las pronunciasen como bisílabas pudiesen seguir acentuándolas gráficamente. En cambio, a partir de la edición de 2010 se suprime dicha opción, que quiebra el principio de unidad ortográfica, de modo que las palabras que pasan a considerarse monosílabas por contener este tipo de diptongos o triptongos ortográficos deben escribirse ahora obligatoriamente sin tilde.

    Esta convención es solo ortográfica, por lo que no implica, en modo alguno, que los hablantes deban cambiar la manera en que pronuncian naturalmente estas voces, sea con hiato o con diptongo.

  5. Eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad

    La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo (No me gusta estar solo), así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

    Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes: Trabaja sólo los domingos [= ‘trabaja solamente los domingos’], para evitar su confusión con Trabaja solo los domingos [= ‘trabaja sin compañía los domingos’]; o ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración), frente a ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso y aquellos acompaña al sustantivo libros).

    Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras.

    Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.

  6. Supresión de la tilde diacrítica en la conjunción disyuntiva o escrita entre cifras

    Hasta ahora se venía recomendando escribir con tilde la conjunción disyuntiva o cuando aparecía entre dos cifras, a fin de evitar que pudiera confundirse con el cero. Este uso de la tilde diacrítica no está justificado desde el punto de vista prosódico, puesto que la conjunción o es átona (se pronuncia sin acento) y tampoco se justifica desde el punto de vista gráfico, ya que tanto en la escritura mecánica como en la manual los espacios en blanco a ambos lados de la conjunción y su diferente forma y menor altura que el cero evitan suficientemente que ambos signos puedan confundirse (1 o 2, frente a 102). Por lo tanto, a partir de este momento, la conjunción o se escribirá siempre sin tilde, como corresponde a su condición de palabra monosílaba átona, con independencia de que aparezca entre palabras, cifras o signos: ¿Quieres té o café?; Terminaré dentro de 3 o 4 días; Escriba los signos + o en la casilla correspondiente.

  7. Normas sobre la escritura de los prefijos (incluido ex-, que ahora recibe el mismo tratamiento ortográfico que los demás prefijos: exmarido, ex primer ministro)

    Por primera vez se ofrecen en la ortografía académica normas explícitas sobre la escritura de las voces o expresiones prefijadas.

    Los prefijos son elementos afijos, carentes de autonomía, que se anteponen a una base léxica (una palabra o, a veces, una expresión pluriverbal) a la que aportan diversos valores semánticos. Se resumen a continuación las normas que deben seguirse para la correcta escritura de los prefijos en español:

    1. Se escriben siempre soldados a la base a la que afectan cuando esta es univerbal, es decir, cuando está constituida por una sola palabra: antiadherente, antirrobo, antitabaco, cuasiautomático, cuasidelito, exalcohólico, exjefe, exministro, exnovio, expresidente, posmoderno, posventa, precontrato, prepago, proamnistía, probritánico, provida, superaburrido, superbién, supermodelo, vicealcalde, vicesecretario, etc. En este caso, no se consideran correctas las grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base (Marca de incorrección.anti-mafia, Marca de incorrección.anti-cancerígeno) o separado de ella por un espacio en blanco (Marca de incorrección.anti mafia, Marca de incorrección.anti cancerígeno). Si se forma una palabra anteponiendo a la base varios prefijos, estos deben escribirse igualmente soldados, sin guion intermedio: antiposmodernista, requetesuperguapo.

    2. Se unen con guion a la palabra base cuando esta comienza por mayúscula, de ahí que se emplee este signo de enlace cuando el prefijo se antepone a una sigla o a un nombre propio univerbal: anti-ALCA, mini-USB, pos-Gorbachov, pro-Obama. El guion sirve en estos casos para evitar la anomalía que supone, en nuestro sistema ortográfico, que aparezca una minúscula seguida de una mayúscula en posición interior de palabra. También es necesario emplear el guion cuando la base es un número, con el fin de separar la secuencia de letras de la de cifras: sub-21, super-8.

    3. Se escriben necesariamente separados de la base a la que afectan cuando esta es pluriverbal, es decir, cuando está constituida por varias palabras. Hay determinados prefijos, como ex-, anti- o pro-, que son especialmente proclives, por su significado, a unirse a bases de este tipo, ya se trate de locuciones o de grupos sintácticos, característica por la cual la gramática ha acuñado para ellos la denominación de prefijos separables: ex relaciones públicas, anti pena de muerte, pro derechos humanos. Esta misma circunstancia puede darse también con otros prefijos: pre Segunda Guerra Mundial, super en forma, vice primer ministro.

    Así pues, un mismo prefijo se escribirá soldado a la base, unido a ella con guion o completamente separado en función de los factores arriba indicados: antimafia, anti-OTAN, anti ácido láctico; provida, pro-OLP, pro derechos humanos; supercansado, super-8, super en forma, etc.

    Las normas aquí expuestas rigen para todos los prefijos, incluido ex-. Para este prefijo se venía prescribiendo hasta ahora la escritura separada —con independencia de la naturaleza simple o compleja de su base— cuando, con el sentido de ‘que fue y ya no es’, se antepone a sustantivos que denotan ocupaciones, cargos, relaciones o parentescos alterables y otro tipo de situaciones circunstanciales de las personas. A partir de esta edición de la ortografía, ex- debe someterse a las normas generales que rigen para la escritura de todos los prefijos y, por tanto, se escribirá unido a la base si esta es univerbal (exjugador, exnovio, expresidente, etc.), aunque la palabra prefijada pueda llevar un complemento o adjetivo especificativo detrás: exjugador del Real Madrid, exnovio de mi hermana, expresidente brasileño, etc.; y se escribirá separado de la base si esta es pluriverbal: ex cabeza rapada, ex número uno, ex teniente de alcalde, ex primera dama, etc.

  8. Equiparación en el tratamiento ortográfico de extranjerismos y latinismos, incluidas las locuciones

    En la nueva ortografía se da cuenta de las normas que deben seguirse cuando se emplean en textos españoles palabras o expresiones pertenecientes a otras lenguas, siendo la principal novedad en este sentido la equiparación en el tratamiento ortográfico de todos los préstamos (voces o expresiones de otras lenguas que se incorporan al caudal léxico del español), con independencia de que procedan de lenguas vivas extranjeras (extranjerismos) o se trate de voces o expresiones latinas (latinismos).

    De acuerdo con estas normas, los extranjerismos y latinismos crudos o no adaptados —aquellos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias y presentan rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español— deben escribirse en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica que indique su carácter foráneo, preferentemente en letra cursiva, o bien entre comillas. En cambio, los extranjerismos y latinismos adaptados —aquellos que no presentan problemas de adecuación a la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias para adecuarse a las convenciones gráfico-fonológicas de nuestra lengua— se escriben sin ningún tipo de resalte y se someten a las reglas de acentuación gráfica del español:

    Me encanta el ballet clásico / Me encanta el balé clásico.
    Juego al paddle todos los domingos / Juego al pádel todos los domingos
    La reunión se suspendió por falta de quorum / La reunión se suspendió por falta de cuórum.

    Así pues, según la nueva ortografía, y tal como ilustra el último ejemplo, los préstamos del latín solo se escribirán en letra redonda y con sometimiento a las reglas de acentuación gráfica del español cuando estén completamente adaptados a nuestro sistema ortográfico, al igual que se hace con los préstamos de otros idiomas.

    Por su parte, las locuciones o dichos en otras lenguas que se utilicen en textos españoles deben escribirse igualmente en cursiva —o, en su defecto, entre comillas— para señalar su carácter foráneo, su consideración de incrustaciones de otros idiomas en nuestra lengua:

    La historia tuvo un happy end de película.
    Su bien ganada fama de femme fatale le abría todas las puertas.
    La tensión fue in crescendo hasta que, finalmente, estalló el conflicto.

    Según se establece en la nueva edición de la ortografía, las locuciones latinas (expresiones pluriverbales fijas en latín que se utilizan en todas las lenguas de cultura occidentales, incluido el español, con un sentido más o menos cercano al significado literal latino) deben recibir el mismo tratamiento ortográfico que las provenientes de cualquier otra lengua. Por lo tanto, deben escribirse, de acuerdo con su carácter de expresiones foráneas, en cursiva (o entre comillas) y sin acentos gráficos, ya que estos no existen en la escritura latina:

    Así fue, grosso modo, como acabó aquel asunto.
    Se casó in articulo mortis con su novia de toda la vida.
    Renunció motu proprio a todos sus privilegios.
    Decidieron aplazar sine die las negociaciones.
    El examen post mortem reveló indicios de envenenamiento.
    Las grandes potencias eran partidarias de mantener el statu quo.

    Nota: Las próximas ediciones del diccionario académico (DRAE) y el Diccionario panhispánico de dudas (DPD) reflejarán todas estas novedades.

Principales novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española (2010)

1. Exclusión de los dígrafos ch y ll del abecedario
  1. Se excluyen definitivamente del abecedario los signos ch y ll, ya que, en realidad, no son letras, sino dígrafos, esto es, conjuntos de dos letras o grafemas que representan un solo fonema. El abecedario del español queda así reducido a las veintisiete letras siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

    El español se asimila con ello al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

    La eliminación de los dígrafos ch y ll del inventario de letras del abecedario no supone, en modo alguno, que desaparezcan del sistema gráfico del español. Estos signos dobles seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas: el dígrafo ch en representación del fonema /ch/ (chico [chíko]) y el dígrafo ll en representación del fonema /ll/ o, para hablantes yeístas, del fonema /y/ (calle [kálle, káye]). La novedad consiste, simplemente, en que dejan de contarse entre las letras del abecedario.

    Al tratarse de combinaciones de dos letras, las palabras que comienzan por estos dígrafos o que los contienen no se alfabetizan aparte, sino en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la l, respectivamente. La decisión de adoptar el orden alfabético latino universal se tomó en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, y viene aplicándose desde entonces en todas las obras académicas.

  2. Propuesta de un solo nombre para cada una de las letras del abecedario

    Algunas de las letras tienen varios nombres con tradición y vigencia en diferentes zonas del ámbito hispánico. La nueva edición de la ortografía, sin ánimo de interferir en la libertad de cada hablante o país de seguir utilizando el nombre al que esté habituado, pretende promover hacia el futuro un proceso de convergencia en la manera de referirse a las letras del abecedario, razón por la que recomienda, para cada una de ellas, una denominación única común. El nombre común recomendado es el que aparece en la relación siguiente debajo de cada letra.

    a, A b, B c, C d, D e, E f, F g, G h, H i, I
    a be ce de e efe ge hache i
    j, J k, K l, L m, M n, N ñ, Ñ o, O p, P q, Q
    jota ka ele eme ene eñe o pe cu
    r, R s, S t, T u, U v, V w, W x, X y, Y z, Z
    erre ese te u uve uve doble equis ye zeta

    La recomendación de utilizar un solo nombre para cada letra no implica, en modo alguno, que se consideren incorrectas las variantes denominativas con vigencia en el uso que presentan algunas de ellas, y que a continuación se comentan:

    • La letra v tiene dos nombres: uve y ve. El nombre uve es el único empleado en España, pero también es conocido y usado en buena parte de América, donde, no obstante, está más extendido el nombre ve. Los hispanohablantes que utilizan el nombre ve suelen acompañarlo de los adjetivos corta, chica, chiquita, pequeña o baja, para poder distinguir en la lengua oral el nombre de esta letra del de la letra b (be), que se pronuncia exactamente igual. El hecho de que el nombre uve se distinga sin necesidad de añadidos del nombre de la letra b justifica su elección como la denominación recomendada para la v en todo el ámbito hispánico.
    • La letra b se denomina simplemente be entre aquellos hispanohablantes que utilizan el nombre uve para la letra v. En cambio, quienes llaman ve (corta, chica, chiquita, pequeña o baja) a la v utilizan habitualmente para la b las denominaciones complejas be larga, be grande o be alta, añadiendo en cada caso el adjetivo opuesto al que emplean para referirse a la v.
    • La letra w presenta también varios nombres: uve doble, ve doble, doble uve, doble ve y doble u (este último, calco del inglés double u). Se da preferencia a la denominación uve doble por ser uve el nombre común recomendado para la letra v y ser más natural en español la colocación pospuesta de los adjetivos.
    • La letra y se denomina i griega o ye. El nombre i griega, heredado del latino, es la denominación tradicional y más extendida de esta letra, y refleja su origen y su empleo inicial en préstamos del griego. El nombre ye se creó en la segunda mitad del siglo xix por aplicación del patrón denominativo que siguen la mayoría de las consonantes, que consiste en añadir la vocal e a la letra correspondiente (be, ce, de, etc.). La elección de ye como nombre recomendado para esta letra se justifica por su simplicidad, ya que se diferencia, sin necesidad de especificadores, del nombre de la letra i.
    • La letra i, cuyo nombre es i, recibe también la denominación de i latina para distinguirla de la letra y cuando para esta última se emplea la denominación tradicional de i griega.

    A diferencia de las variantes denominativas que se acaban de exponer, todas ellas válidas, no se consideran hoy aceptables los nombres alternativos que han recibido algunas otras letras en el pasado; así, se aconseja desechar definitivamente el nombre ere para la r, así como las formas ceta, ceda y zeda para la z. Los únicos nombres válidos hoy para estas letras son, respectivamente, erre y zeta.

  3. Sustitución, por grafías propias del español, de la q etimológica con valor fónico independiente en aquellos extranjerismos y latinismos plenamente adaptados al español (quorum > cuórum)

    En el sistema ortográfico del español, la letra q solo tiene uso como elemento integrante del dígrafo qu para representar el fonema /k/ ante las vocales e, i (queso [késo], quién [kién]). Este mismo fonema se representa, en el resto de las posiciones, con la letra c (canguro [kangúro], corto [kórto], cuenta [kuénta], acné [akné], tictac [tikták]), aunque en préstamos de otras lenguas también puede aparecer representado por la letra k en cualquier posición (karaoke [karaóke], kilo [kílo], koala [koála], kurdo [kúrdo], búnker [búnker], anorak [anorák]).

    Es, por lo tanto, ajeno a la ortografía del español el empleo de la letra q como grafema independiente, con valor fónico autónomo. Por ello, los préstamos de otras lenguas, sean latinismos o extranjerismos, cuya grafía etimológica incluya una q que por sí sola represente el fonema /k/, si se adaptan al español, deben sustituir esa q por las grafías propias de la ortografía española para representar dicho fonema. En aplicación de esta norma, voces inglesas como quark o quasar, o latinas como quorum o exequatur, deben escribirse en español cuark, cuásar, cuórum y execuátur. En caso de mantener las grafías etimológicas con q, estas voces han de considerarse extranjerismos o latinismos crudos (no adaptados) y escribirse, por ello, en cursiva y sin tilde.

    Aunque en el ámbito de los nombres propios (antropónimos y topónimos) es frecuente el uso de grafías originarias no adaptadas o —si los nombres provienen de lenguas que emplean otro alfabeto u otro sistema de escritura, como el árabe, el hebreo o el chino— de transliteraciones de las grafías originarias al alfabeto latino, sin adaptaciones ulteriores, en el caso de los topónimos mayores, como son los nombres de países, es conveniente usar grafías plenamente adaptadas a la ortografía del español. Por ello, aplicando la misma norma que para los nombres comunes, se recomienda emplear con preferencia las grafías Catar e Irak para los nombres de esos dos países árabes, mejor que Qatar e Iraq, transcripciones de los originales árabes que presentan un uso de la q ajeno al sistema ortográfico del español.

  4. Eliminación de la tilde en palabras con diptongos o triptongos ortográficos: guion, truhan, fie, liais, etc.

    Para poder aplicar con propiedad las reglas de acentuación gráfica del español es necesario determinar previamente la división de las palabras en sílabas. Y para dividir silábicamente las palabras que contienen secuencias de vocales es preciso saber si dichas vocales se articulan dentro de la misma sílaba, como diptongos o triptongos (vais, o.pioi.de), o en sílabas distintas, como hiatos (lí.ne.a, ta.o.ís.ta).

    Al no existir uniformidad entre los hispanohablantes en la manera de articular muchas secuencias vocálicas, ya que a menudo, incluso tratándose de las mismas palabras, unos hablantes pronuncian las vocales contiguas dentro de la misma sílaba y otros en sílabas distintas, la ortografía académica estableció ya en 1999 una serie de convenciones para fijar qué combinaciones vocálicas deben considerarse siempre diptongos o triptongos y cuáles siempre hiatos a la hora de aplicar las reglas de acentuación gráfica, con el fin de garantizar la unidad en la representación escrita de las voces que contienen este tipo de secuencias.

    De acuerdo con dichas convenciones, y con independencia de cuál sea su articulación real en palabras concretas, se consideran siempre diptongos a efectos ortográficos las combinaciones siguientes:

    1. Vocal abierta (/a/, /e/, /o/) seguida o precedida de vocal cerrada átona (/i/, /u/): estabais, confiar, diario, afeitar, viento, pie, doy, guion, aunar, acuario, actuado, reunir, sueño, estadounidense, antiguo.

    2. Dos vocales cerradas distintas (/i/, /u/): triunfo, incluido, diurno, huir, viuda, ruido.

    Del mismo modo, se consideran siempre triptongos a efectos ortográficos las secuencias constituidas por una vocal abierta entre dos vocales cerradas átonas: confiáis, actuáis, puntuéis, guau.

    Como consecuencia de la aplicación de estas convenciones, un grupo limitado de palabras que tradicionalmente se habían escrito con tilde por resultar bisílabas (además de ser agudas terminadas en -n, -s o vocal) en la pronunciación de buena parte de los hispanohablantes —los que articulan con hiato las combinaciones vocálicas que contienen— pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica, conforme a su pronunciación real por otra gran parte de los hispanohablantes —los que articulan esas mismas combinaciones como diptongos o triptongos—, y a escribirse, por ello, sin tilde, ya que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica.

    Las palabras afectadas por este cambio son formas verbales como crie, crio, criais, crieis y las de voseo crias, cria (de criar); fie, fio, fiais, fieis y las de voseo fias, fia (de fiar); flui, fluis (de fluir); frio, friais (de freír); frui, fruis (de fruir); guie, guio, guiais, guieis y las de voseo guias, guia (de guiar); hui, huis (de huir); lie, lio, liais, lieis y las de voseo lias, lia (de liar); pie, pio, piais, pieis y las de voseo pias, pia (de piar); rio, riais (de reír); sustantivos como guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan; y ciertos nombres propios, como Ruan y Sion.

    Aunque la ortografía de 1999, donde se establecieron las citadas convenciones, prescribía ya la escritura sin tilde de estas palabras, admitía que los hablantes que las pronunciasen como bisílabas pudiesen seguir acentuándolas gráficamente. En cambio, a partir de la edición de 2010 se suprime dicha opción, que quiebra el principio de unidad ortográfica, de modo que las palabras que pasan a considerarse monosílabas por contener este tipo de diptongos o triptongos ortográficos deben escribirse ahora obligatoriamente sin tilde.

    Esta convención es solo ortográfica, por lo que no implica, en modo alguno, que los hablantes deban cambiar la manera en que pronuncian naturalmente estas voces, sea con hiato o con diptongo.

  5. Eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad

    La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo (No me gusta estar solo), así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

    Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes: Trabaja sólo los domingos [= ‘trabaja solamente los domingos’], para evitar su confusión con Trabaja solo los domingos [= ‘trabaja sin compañía los domingos’]; o ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración), frente a ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso y aquellos acompaña al sustantivo libros).

    Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras.

    Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.

  6. Supresión de la tilde diacrítica en la conjunción disyuntiva o escrita entre cifras

    Hasta ahora se venía recomendando escribir con tilde la conjunción disyuntiva o cuando aparecía entre dos cifras, a fin de evitar que pudiera confundirse con el cero. Este uso de la tilde diacrítica no está justificado desde el punto de vista prosódico, puesto que la conjunción o es átona (se pronuncia sin acento) y tampoco se justifica desde el punto de vista gráfico, ya que tanto en la escritura mecánica como en la manual los espacios en blanco a ambos lados de la conjunción y su diferente forma y menor altura que el cero evitan suficientemente que ambos signos puedan confundirse (1 o 2, frente a 102). Por lo tanto, a partir de este momento, la conjunción o se escribirá siempre sin tilde, como corresponde a su condición de palabra monosílaba átona, con independencia de que aparezca entre palabras, cifras o signos: ¿Quieres té o café?; Terminaré dentro de 3 o 4 días; Escriba los signos + o en la casilla correspondiente.

  7. Normas sobre la escritura de los prefijos (incluido ex-, que ahora recibe el mismo tratamiento ortográfico que los demás prefijos: exmarido, ex primer ministro)

    Por primera vez se ofrecen en la ortografía académica normas explícitas sobre la escritura de las voces o expresiones prefijadas.

    Los prefijos son elementos afijos, carentes de autonomía, que se anteponen a una base léxica (una palabra o, a veces, una expresión pluriverbal) a la que aportan diversos valores semánticos. Se resumen a continuación las normas que deben seguirse para la correcta escritura de los prefijos en español:

    1. Se escriben siempre soldados a la base a la que afectan cuando esta es univerbal, es decir, cuando está constituida por una sola palabra: antiadherente, antirrobo, antitabaco, cuasiautomático, cuasidelito, exalcohólico, exjefe, exministro, exnovio, expresidente, posmoderno, posventa, precontrato, prepago, proamnistía, probritánico, provida, superaburrido, superbién, supermodelo, vicealcalde, vicesecretario, etc. En este caso, no se consideran correctas las grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base (Marca de incorrección.anti-mafia, Marca de incorrección.anti-cancerígeno) o separado de ella por un espacio en blanco (Marca de incorrección.anti mafia, Marca de incorrección.anti cancerígeno). Si se forma una palabra anteponiendo a la base varios prefijos, estos deben escribirse igualmente soldados, sin guion intermedio: antiposmodernista, requetesuperguapo.

    2. Se unen con guion a la palabra base cuando esta comienza por mayúscula, de ahí que se emplee este signo de enlace cuando el prefijo se antepone a una sigla o a un nombre propio univerbal: anti-ALCA, mini-USB, pos-Gorbachov, pro-Obama. El guion sirve en estos casos para evitar la anomalía que supone, en nuestro sistema ortográfico, que aparezca una minúscula seguida de una mayúscula en posición interior de palabra. También es necesario emplear el guion cuando la base es un número, con el fin de separar la secuencia de letras de la de cifras: sub-21, super-8.

    3. Se escriben necesariamente separados de la base a la que afectan cuando esta es pluriverbal, es decir, cuando está constituida por varias palabras. Hay determinados prefijos, como ex-, anti- o pro-, que son especialmente proclives, por su significado, a unirse a bases de este tipo, ya se trate de locuciones o de grupos sintácticos, característica por la cual la gramática ha acuñado para ellos la denominación de prefijos separables: ex relaciones públicas, anti pena de muerte, pro derechos humanos. Esta misma circunstancia puede darse también con otros prefijos: pre Segunda Guerra Mundial, super en forma, vice primer ministro.

    Así pues, un mismo prefijo se escribirá soldado a la base, unido a ella con guion o completamente separado en función de los factores arriba indicados: antimafia, anti-OTAN, anti ácido láctico; provida, pro-OLP, pro derechos humanos; supercansado, super-8, super en forma, etc.

    Las normas aquí expuestas rigen para todos los prefijos, incluido ex-. Para este prefijo se venía prescribiendo hasta ahora la escritura separada —con independencia de la naturaleza simple o compleja de su base— cuando, con el sentido de ‘que fue y ya no es’, se antepone a sustantivos que denotan ocupaciones, cargos, relaciones o parentescos alterables y otro tipo de situaciones circunstanciales de las personas. A partir de esta edición de la ortografía, ex- debe someterse a las normas generales que rigen para la escritura de todos los prefijos y, por tanto, se escribirá unido a la base si esta es univerbal (exjugador, exnovio, expresidente, etc.), aunque la palabra prefijada pueda llevar un complemento o adjetivo especificativo detrás: exjugador del Real Madrid, exnovio de mi hermana, expresidente brasileño, etc.; y se escribirá separado de la base si esta es pluriverbal: ex cabeza rapada, ex número uno, ex teniente de alcalde, ex primera dama, etc.

  8. Equiparación en el tratamiento ortográfico de extranjerismos y latinismos, incluidas las locuciones

    En la nueva ortografía se da cuenta de las normas que deben seguirse cuando se emplean en textos españoles palabras o expresiones pertenecientes a otras lenguas, siendo la principal novedad en este sentido la equiparación en el tratamiento ortográfico de todos los préstamos (voces o expresiones de otras lenguas que se incorporan al caudal léxico del español), con independencia de que procedan de lenguas vivas extranjeras (extranjerismos) o se trate de voces o expresiones latinas (latinismos).

    De acuerdo con estas normas, los extranjerismos y latinismos crudos o no adaptados —aquellos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias y presentan rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español— deben escribirse en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica que indique su carácter foráneo, preferentemente en letra cursiva, o bien entre comillas. En cambio, los extranjerismos y latinismos adaptados —aquellos que no presentan problemas de adecuación a la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias para adecuarse a las convenciones gráfico-fonológicas de nuestra lengua— se escriben sin ningún tipo de resalte y se someten a las reglas de acentuación gráfica del español:

    Me encanta el ballet clásico / Me encanta el balé clásico.
    Juego al paddle todos los domingos / Juego al pádel todos los domingos
    La reunión se suspendió por falta de quorum / La reunión se suspendió por falta de cuórum.

    Así pues, según la nueva ortografía, y tal como ilustra el último ejemplo, los préstamos del latín solo se escribirán en letra redonda y con sometimiento a las reglas de acentuación gráfica del español cuando estén completamente adaptados a nuestro sistema ortográfico, al igual que se hace con los préstamos de otros idiomas.

    Por su parte, las locuciones o dichos en otras lenguas que se utilicen en textos españoles deben escribirse igualmente en cursiva —o, en su defecto, entre comillas— para señalar su carácter foráneo, su consideración de incrustaciones de otros idiomas en nuestra lengua:

    La historia tuvo un happy end de película.
    Su bien ganada fama de femme fatale le abría todas las puertas.
    La tensión fue in crescendo hasta que, finalmente, estalló el conflicto.

    Según se establece en la nueva edición de la ortografía, las locuciones latinas (expresiones pluriverbales fijas en latín que se utilizan en todas las lenguas de cultura occidentales, incluido el español, con un sentido más o menos cercano al significado literal latino) deben recibir el mismo tratamiento ortográfico que las provenientes de cualquier otra lengua. Por lo tanto, deben escribirse, de acuerdo con su carácter de expresiones foráneas, en cursiva (o entre comillas) y sin acentos gráficos, ya que estos no existen en la escritura latina:

    Así fue, grosso modo, como acabó aquel asunto.
    Se casó in articulo mortis con su novia de toda la vida.
    Renunció motu proprio a todos sus privilegios.
    Decidieron aplazar sine die las negociaciones.
    El examen post mortem reveló indicios de envenenamiento.
    Las grandes potencias eran partidarias de mantener el statu quo.

    Nota: Las próximas ediciones del diccionario académico (DRAE) y el Diccionario panhispánico de dudas (DPD) reflejarán todas estas novedades.

miércoles, 12 de octubre de 2011

1er Encuentro Audiovisual de Estudiantes Universitarios del Zulia

La Universidad del Zulia. Facultad Experimental de Arte. Escuela de Artes Escénicas. Mención Audiovisual se complacen en invitarlos al

MUSEO DE ARTE CONTEMPORANEO DEL ZULIA.

18, 19 y 20 de octubre de 2011

PROGRAMA

Martes 18 de octubre.

9:00 am Instalación del Encuentro. Con la presencia de autoridades universitarias, Representantes del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, Cineastas, Delegaciones de las Universidades, Instituciones culturales.

11:00 am. Inicio de las proyecciones. (Universidad Rafael Belloso URBE) Votación reconocimiento del público.

1:00 - 1:30 pm. Presentación de Danza.

2:30 a 4:30 pm. Continuación de las proyecciones. (Diseño Gráfico LUZ) Votación reconocimiento del público.

Miércoles 19 de octubre

9:00 am. Foro: “Avances tecnológicos para la captura de la imagen en movimiento” con Cezary Jaworski y Gerard Uzcátegui.

12: 30 - 1:00 pm. Presentación Teatral.

2:30 a 4:30 pm. Continuación de las proyecciones. (TSU: UNICA) Votación reconocimiento del público.

Jueves 20 de octubre

9:00 a 11 am. Foro con Autoridades Cinematográficas Nacionales: Exposición de propuestas por los estudiantes: “La formación, herramienta fundamental para la creación audiovisual de calidad”, fortalecimiento de los programas regionales, en el área de formación, a través de políticas cinematográficas nacionales. Una ponencia por institución. Entrega formal de documento a las autoridades cinematográficas.

11:00 am hasta 1:30 pm. Intervención de las Autoridades Cinematográficas. Juan Carlos Lossada. Presidente del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía.

2:30 – 4:30 pm. Continuación de las Proyecciones (FEDA) Votación reconocimiento del público.

5:00 pm. Entrega de Reconocimiento del Público. Clausura. Presentación grupo musical.


viernes, 30 de septiembre de 2011

El lenguaje en situaciones de conflicto

Los informadores sobre conflictos, entre los eufemismos y la realidad crítica

Comunicadores de España y América Latina en una de las jornadas
Foto: Efe

Los informadores que cubren conflictos bélicos se desenvuelven entre los eufemismos, para endulzar lo que ven y ser políticamente correctos, y tener que describir la realidad de forma crítica, algo de lo que los medios se alejan cada vez más.

Esta es la principal conclusión de la segunda jornada del VI Seminario Internacional de Lengua y Periodismo, «El periodismo y el lenguaje políticamente correcto», que se celebra en la sede del Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española, en San Millán de la Cogolla, a unos 400 kilómetros al norte de Madrid.

El encuentro, organizado por la Fundéu BBVA y la Fundación San Millán se ha centrado hoy en el tratamiento de la información sobre conflictos bélicos, terrorismo, inmigración o grupos étnicos.

Periodistas y lingüistas han aludido a la tendencia en los medios de comunicación de «edulcorar» la realidad, presentarla sin que incomode o distorsionarla, para servir a intereses empresariales o políticos.

Una de las voces más críticas ha sido la de la periodista Rosa María Calaf, quien ha lamentado que los periodistas, cada vez más, «no sirvan a lo que realmente es el periodismo».

Por ello, ha pedido a sus compañeros que no se limiten a repetir ideas dadas o leer comunicados, busquen el léxico adecuado y dejen la «tendencia al espectáculo».

El periodista de La Vanguardia Plácid García-Planas, corresponsal de guerra desde hace dos décadas, ha admitido que si la realidad de un conflicto se describe tal y como es, «se puede parecer insensible», pero abogó por relatarlo con «las palabras adecuadas».

En su opinión, los medios de comunicación españoles tienen una característica propia al informar sobre guerras. «Caemos demasiado en el patetismo, recurrimos a muecas de dolor vacías, como los pasos de Semana Santa», explicó.

Y, frente a esa tendencia, defendió «usar la intensidad real del lenguaje, tener respeto y evitar la dureza innecesaria».

Rafael Jorba, escritor y periodista, también lamentó «el culto a la emoción» de la información actual y ha pedido a los periodistas que traten de «nadar contra corriente». «Es por lo que nos pagan», dijo.

Jorba cree que «hay valores que no pueden depender del estado de ánimo de la sociedad, como el rechazo al racismo o el respeto a la dignidad y la intimidad».

El filólogo Luis Carlos Díaz ha recordado una amplia lista de eufemismos que usan los medios de comunicación, como «mayor en lugar de viejo, obeso en vez de gordo, club de citas en vez de prostíbulo, subsahariano por negro y hasta técnico en eliminación de residuos en lugar de basurero».

El «riesgo» de esa forma de hablar y escribir, ha dicho, está en el uso de «eufemismos corrosivos» que «alteran el significado real de las cosas», como «bombas limpias, hombre fuerte en vez de dictador o operación humanitaria en lugar de guerra».

Y ha opinado que el periodista los usa para «no molestar a las fuentes, a los jefes o por lavarse la cara ante ambos».

También en el seminario se ha analizado el tratamiento en los medios de diferentes grupos étnicos y minorías, y la conclusión ha sido muy parecida: hay una gran presencia de giros para no usar las expresiones más correctas, por si molestan a alguien.

El abogado norteamericano Nelson Castillo se ha referido a la corriente «antiinmigrantes» que existe en su país y se ha mostrado «muy pesimista», porque «el medio en el que se desenvuelve ese pensamiento, es el que controla la información».

También ha pedido mayor implicación de los medios para «romper con la retórica y reconocer todo lo que los inmigrantes han aportado a los Estados Unidos».

La periodista estadounidense Verónica Villafañe ha recordado que la gran mayoría de los editores de EE. UU. son blancos, y esto «dificulta una cobertura ética, fidedigna y sin estereotipos», señaló.

Como ejemplo concreto de su exposición se ha referido a la «gran polémica» generada por una noticia en la que se explicaba como un niño negro había cogido un arma «para matar a alguien, no para proteger sus derechos, como hubiera hecho un blanco».

Publicado 30/09/2011

Agencia Efe

jueves, 29 de septiembre de 2011

IV Seminario Internacional de Lengua y Periodismo

El periodismo frente al discurso políticamente correcto y socialmente establecido

Las relaciones que existen entre la precisión y la corrección del lenguaje para transmitir
un mensaje del modo más ajustado a la realidad frente a la incursión, cada vez mayor, de lo políticamente correcto y socialmente establecido en el discurso periodístico centrará el VI Seminario Internacional de Lengua y Periodismo «El periodismo y el lenguaje políticamente correcto», que organizan la Fundéu BBVA y la Fundación San Millán.

Esta reunión de expertos se celebra del 28 al 30 de septiembre en el Centro
Internacional de Investigación de la Lengua Española (Cilengua) del Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla (La Rioja).

La inauguración, presidida por S. A. R. la princesa de Asturias, doña Letizia Ortiz,
ha contado con la participación del presidente de La Rioja, Pedro Sanz; el consejero delegado de BBVA, Ángel Cano; el director de la Real Academia Española y presidente de la Fundéu BBVA, José Manuel Blecua, el presidente de la Agencia Efe, Álex Grijelmo, y el profesor y filósofo José Antonio Marina, que ha leído la lección inaugural titulada La inteligencia lingüística.

El presidente de la Agencia Efe, Álex Grijelmo, ha destacado el hecho de que las
palabras contribuyan a respetar a nuestros semejantes, pero sirven igualmente para «hacer daño, para engañar, para ocultar la realidad y utilizarlas en función de los intereses particulares».

«Quizás todo se resuma en que ahora llamamos lenguaje políticamente correcto, en una
sola fórmula de cierta vaguedad, a lo que antes distinguíamos con dos expresiones mucho más concretas y diferenciadas: la amabilidad de las palabras o la manipulación de las ideas», ha asegurado Grijelmo.

El presidente de la Agencia Efe también ha señalado que la Fundéu BBVA «constituye
un ejemplo claro de cómo el lenguaje políticamente correcto puede servir para una mejor convivencia».

«En este papel de supervisora, de consejera, en cierto modo de docente, la Fundéu
BBVA acude siempre a fórmulas amables. A veces es necesario reconvenir, amonestar, advertir, prevenir, avisar», ha concluido Grijelmo.

Por su parte, el consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, ha señalado el cambio que
experimenta el lenguaje y la forma de comunicar por la crisis económica: «El lenguaje económico, hasta ahora asociado a una minoría, se empieza a usar de manera generalizada, y muchas palabras adquieren una nueva dimensión».

«Observo una falta de rigor en el uso de términos económicos que da lugar a mensajes
equívocos y a una distorsión del lenguaje», ha alertado Cano. Asimismo, ha subrayado la carga emocional asociada a algunos términos que los convierten en políticamente correctos o incorrectos, dependiendo de su uso, y que transforman al lenguaje en un fin más que en un medio para alcanzar soluciones.

«La evolución de nuestro lenguaje es imparable e innegable y por ello en momentos
como el actual, la responsabilidad de periodistas, políticos, empresarios, docentes y resto de colectivos es aún mayor», ha asegurado el consejero delegado de BBVA.

En este sentido, y en aras de una mayor veracidad y precisión, Cano aboga por la
responsabilidad del emisor y del receptor de la información para el buen uso del lenguaje. El presidente de la Comunidad de La Rioja y de la Fundación San Millán de la Cogolla, Pedro Sanz, también ha señalado el «valor potencial» de cada palabra a la hora de construir un discurso y transmitir un mensaje.

«Los políticos, igual que los profesionales del idioma, sabemos perfectamente el valor
potencial de cada palabra y, sin embargo, muchas veces convertimos nuestro discurso en una perversión del lenguaje para desnudarlo y dejarlo hueco de cualquier contenido, algo que debemos desterrar», ha asegurado Sanz.

Asimismo, ha subrayado que políticos y periodistas deben «comunicar al ciudadano la
realidad tal cual es, no de forma que la oculte o la encubra en beneficio de determinados intereses».

No obstante, Pedro Sanz ha considerado que comunicar con sencillez, corrección,
claridad y rigor es una tarea que «resulta más ardua hoy en día cuando los medios de comunicación asisten a una completa revolución con la irrupción y la rápida implantación de las nuevas tecnologías, que incluso sortean la intermediación del periodista y conceden plenos poderes y todo el protagonismo al propio usuario».

Por ello, ha concluido que «en estos tiempos difíciles, se necesitan más que nunca los
mejores maestros, los mejores guías» y la colaboración de los medios de comunicación y de instituciones y fundaciones, como Fundéu BBVA y la Fundación San Millán, «para que la precisión, la corrección y el bueno uso del lenguaje sean una preocupación común, una constante, en la comunidad hispanohablante».

El director de la Real Academia Española y presidente de Fundéu BBVA, José Manuel
Blecua, ha puesto de relieve la necesidad de un encuentro como este en el que un asunto importante como es el análisis del discurso políticamente correcto «tiene que ser debatido con objetividad y serenidad».

«Los trabajos de este VI Seminario Internacional de Lengua y Periodismo nos van a
proporcionar datos y opiniones que puedan colaborar a esclarecer los debates posteriores, debates que deben desarrollarse en un diálogo respetuoso con todas las opiniones, presidido, como no puede ser de otra manera, por el más riguroso conocimiento lingüístico», ha asegurado.

Mesas redondas y especialistas


Habrá una sesión dedicada al lenguaje informativo de las guerras, el terrorismo, la
mafia y el narcotráfico, que contará con los corresponsales de guerra Plàcid García y Rosa María Calaf, la periodista especializada en narcotráfico y premio Ortega y Gasset Judith Torrea y los especialistas en lenguaje de inmigración, sociolingüística y terrorismo Rafael Jorba, Luis Carlos Díaz y Florencio Domínguez, respectivamente.

La relación entre sociedad, homosexualidad y medios de comunicación contará con el
director de la revista Shangay, Alfonso Llopart, el analista del lenguaje gay-lésbico Félix Rodríguez y el presidente de la asociación Casal Lambda, Santos Félix.

El exministro portavoz del Gobierno Pío Cabanillas, el consejero delegado de la
agencia Bassat Ogilvy Comunicación, Borja Puig de la Bellacasa, el periodista Ernesto Ekaizer y el consejero delegado de la consultora Llorente & Cuenca, José Antonio Llorente, compartirán mesa redonda para analizar el lenguaje del poder con las profesoras Rebeca Soler, María Pilar Guilart y la lingüista Marina Fernández Lagunilla.

Otra mesa redonda, que se dedicará al lenguaje sobre inmigración y grupos minoritarios, estará a cargo del especialista en inmigración Ricard Zapata, la periodista norteamericana Verónica Villafañe, el analista del lenguaje José Portolés, el arabista Juan Manuel Ortega, el consultor en cooperación internacional Jorge Jimeno, el abogado de inmigración en EE. UU. Nelson Castillo y el miembro de la Asociación Romaní Israel Ramírez.

Se abordará también el tratamiento lingüístico que en los medios de comunicación se hace de los discapacitados físicos y psíquicos en una sesión en la que participarán la periodista social Celeste López, el especialista en el lenguaje de los discapacitados y director de Servimedia, José Manuel González, y las profesoras universitarias Susana Guerrero y Elena Gómez.

Ediciones anteriores

El Seminario Internacional de Lengua y Periodismo cumple su sexta edición. Desde el
2006, la Fundación del Español Urgente y la Fundación San Millán han reunido en esta cita anual de carácter internacional a prestigiosos periodistas y expertos en el lenguaje para hablar, debatir y aunar conocimientos sobre temas de periodismo y del idioma español como «Los periodistas, maestros del español», «El lenguaje de los jóvenes» o «Mujer y lenguaje en el periodismo en español».

Fuente: Fundeu.es

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