domingo, 22 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
Glosario de extranjerismos gerenciales y propuestas para su uso en español
En el mundo de la Gerencia y el Mercadeo abunda la
terminología copiada del inglés y del francés. No nos detendremos a explicar
las causas de esta situación. Nuestro objetivo es partir del significado de
algunos calcos para proponer sus equivalencias en español. Los términos
originales fueron obtenidos en el glosario de literatura empresarial (Disponible
en: http://issuu.com/gabsu/docs/temario_lenguaje_en_la_publicidad_y_la_empresa)
Average: (inglés) promedio, media.
Background: (anglicismo) entendido como información adicional sobre un producto o
servicio, puede ser sustituido por referencia. Como conjunto de
conocimientos de una persona necesarios para desarrollar una actividad, puede
sustituirse por antecedentes.
Backup: (anglicismo) copia de archivos o bases de datos para preservarlos en
caso de que el equipo informático falle o que ocurra alguna otra catástrofe.
Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, debe emplearse en español la
expresión copia de seguridad.
Banner: (inglés) espacios en forma rectangular donde un anunciante inserta
publicidad en un sitio Web. Equivale a anuncio.
Benchmarking: (inglés) se refiere a la acción de medir el rendimiento de un sistema o
componente en comparación con otro similar. Se emplea en la investigación de
mercados y en la reingeniería de las empresas. Equivale a comparación.
Boom: (anglicismo) Según Emilio Lorenzo, las propuestas de traducción son numerosas:
éxito, apogeo, auge súbito, eclosión, explosión de popularidad,
prosperidad repentina, florecimiento o aumento repentino, furor, moda.
Brainstorming: (anglicismo) es una técnica para resolver problemas y buscar ideas
mediante la participación espontánea. Equivale a lluvia o tormenta de ideas,
para mantener el sentido metafórico del término.
Brand: (inglés) marca comercial.
CEO: siglas inglesas de Chief Executive Officer. Equivale a director ejecutivo.
CFO: Siglas inglesas de Chief
Financial Officer. Equivale a director financiero.
Check-list: (anglicismo) es una lista sistemática de nombres de personas o cosas
que se usa para referencia, control, comparación, verificación o
identificación. Equivale a lista de control o de verificación.
Coach: (anglicismo) se refiere a una persona que ayuda a aprender. En español
es lo mismo emplear: tutor, entrenador.
Coaching: (inglés) es un método
que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de
ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades
específicas. Equivale a tutoría.
Co-branding: (inglés) es un mecanismo mediante el cual dos o más empresas trabajan
juntas para hacer crecer sus respectivas marcas y compartir los gastos de mercadeo.
Equivale a: co-participación de marcas.
Copyright: (anglicismo) se refiere a los derechos de autor, a la propiedad
intelectual.
Cosourcing: (inglés) designa un proceso que se basa en la colaboración entre
recursos internos y externos con vistas a desarrollar las tareas más sólidas
dentro de la empresa. A diferencia de outsourcing,
o tercerización, que consiste en la contratación de servicios especializados
externos, el cosourcing utiliza recursos propios y de terceros. Equivale a colaboración
entre recursos internos y externos.
Courier: (galicismo) es un sistema de correo urgente.
Crack (financiero): (anglicismo) es una gran crisis financiera, ruina,
resquebrajamiento.
Crash (de la Bolsa): (anglicismo) quiebra, bancarrota, gran crisis
bursátil.
Deadline: (anglicismo) fecha límite, plazo o cierre.
Empower: (inglés) quiere decir dar poder a alguien. Se usa con la idea de dar
autoridad oficial o poder legal para realizar alguna tarea. Equivale a empoderar.
Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, puede usarse también como pronominal
(empoderarse).
Empowerment: (inglés) consiste en la delegación de autoridad. Es una estrategia que
permite a los empleados asumir mayores responsabilidades por las tareas que
realizan y a los gerentes adoptar un rol de respaldo. Equivalencia: delegación,
empoderamiento. Este
último, aun cuando no figura en el Diccionario de la Real Academia Española, ya
está incorporado en el Diccionario Panhispánico de Dudas: el sustantivo
correspondiente es empoderamiento (del ingl. empowerment): «El
empoderamiento de los pobres es la palabra clave» (Granma [Cuba]
11.96). El verbo empoderar ya existía en español como variante desusada
de apoderar. Su resucitación con este nuevo sentido tiene la ventaja,
sobre apoderar, de usarse hoy únicamente con este significado
específico.
Entrepreneur: (galicismo) en la lengua francesa se refiere a la persona que dirige
una empresa y pone a trabajar diversos factores de producción con vistas a
producir bienes o brindar servicios. El entrepreneur es para los franceses el
dueño de una unidad productiva, aunque sea agricultor, artesano, comerciante o
industrial. Los angloparlantes adoptaron la palabra con el mismo sentido. Dice
el diccionario New Webster's: «la persona que organiza, dirige y asume los riesgos
de una empresa» y también agrega la noción de «empresario exitoso»; en el mundo
angloparlante un entrepreneur no es cualquier empresario: siempre es dueño y
además casi siempre tiene éxito en lo que emprende. Equivale a: empresario
exitoso o emprendedor.
Feedback: (anglicismo) equivale a: realimentación, retroalimentación, respuesta,
información de retorno, devolución.
Focus group: (inglés) es un grupo de personas que se reúnen bajo la conducción de
un/a psicólogo/a, quien orienta preguntas sobre un tema exclusivamente.
Equivale a: grupo focalizado o grupo de focalización.
Franchising: (inglés) se refiere a la acción de ceder el uso de una marca. La
vigésima tercera edición del Diccionario de la Real Academia Española
(actualmente en revisión) propone el verbo franquiciar. Aunque licenciar
es la traducción más adecuada y aprobada, mucha gente prefiere usar «franquiciar»
y «franquicia» en lugar de licencia. Así mismo se habla de «franquiciante»
(quien otorga la franquicia) y «franquiciado» (quien recibe la licencia).
Holding: (anglicismo) se refiere a la empresa tenedora de las acciones de un
grupo de empresas. Algunos manuales de estilo recomiendan sustituirla por grupo
financiero o grupo industrial.
In-company: es una actividad que se desarrolla dentro de los límites de una
compañía. Por ejemplo, un seminario incompany
es un seminario exclusivo para esa compañía. Equivale a: en la compañía.
Intrapreneur: (palabra de origen francés, pero adoptada, modificada y divulgada por
el inglés) es una persona con características de emprendedor que trabaja dentro
de una empresa. Las grandes empresas lo buscan por su independencia de criterio
y capacidad para poner en marcha proyectos innovadores. Equivale a: innovador.
In-sourcing: (inglés) (Se opone a out-sourcing) consiste en realizar en la propia
planta (u oficina) actividades que antes estaban en manos de proveedores
externos. Equivale a: utilización de recursos internos.
Joint-venture: (anglicismo) es una asociación de empresas; un emprendimiento conjunto. Dos empresas
independientes se unen (en capital y riesgo) para realizar un proyecto entre
las dos. Ambas mantienen su independencia en todo lo demás. El Dictionary of
Modern Economics (McGraw-Hill) da la siguiente definición: una asociación
de individuos o firmas formada para realizar un proyecto comercial específico.
Aunque una joint venture es muy similar a una sociedad (partnership) se
diferencia de esta en que está limitada al éxito o al fracaso del proyecto para
la cual se formó.
Know-how: (inglés) es una habilidad técnica para hacer algo, capacitación,
pericia o conocimiento prácticos. El Manual del español urgente de la Agencia
EFE dice: «tradúzcase por habilidad, destreza, experiencia, pericia».
Leasing: (inglés) se refiere al alquiler de inmuebles,
equipos y otros bienes duraderos que está acompañada de una opción de compra luego
de la expiración del arrendamiento, mediante el pago de una suma prefijada en
el contrato. El arrendatario es responsable del mantenimiento y reparación del
bien arrendado. Equivale a: arrendamiento
financiero; alquiler con opción a
compra. En la práctica, se le ha vinculado con la tenencia contractual de un
bien, como una computadora o un vehículo, que será actualizado o cambiado por
otro cuando se haga obsoleto o se deteriore.
Lobby: (inglés) la
palabra llegó a través del inglés, que a su vez la tomó del latín lobia: galería,
atrio. En nuestro país se usa esta palabra inglesa en sus dos
significados: 1) como vestíbulo
público (de un hotel, etc.) y 2) como grupo de presión, camarilla. Por
extensión, el término se aplica a cualquier grupo que busca o ejerce
determinada presión política o económica, aunque no sea en parlamentos ni
congresos. En este segundo sentido, equivale a cabildeo.
Management: (inglés) según el
Diccionario Panhispánico de Dudas, esta voz inglesa, usada con cierta
frecuencia en el lenguaje empresarial, se trata de un anglicismo evitable, ya
que equivale a los términos españoles dirección, gestión o administración.
También significa ‘cuerpo directivo de una empresa’, caso en el que debe
sustituirse por dirección, gerencia o
directiva.
Manager: (inglés)
gerente.
Marketing: (anglicismo) es
un conjunto de actividades cuyo objetivo es aumentar el valor de una marca; es
decir, hacerla valiosa para los consumidores. Equivale a mercadeo y mercadotecnia
(una traducción aceptada por la Real Academia Española). El Diccionario
Panhispánico de Dudas incluye la forma adaptada a la grafía española: márquetin.
MBA: Sigla inglesa para
Master in Business Administration. Equivale a Máster o Magíster (maestría) en
Administración de Empresas.
Merchandising: (anglicismo) es el
«estudio de los problemas de creación, mejora, presentación y distribución de
mercancías en función de la evolución de las necesidades» (Diccionario de voces
de uso actual). Son actividades que estimulan la compra en el punto de venta. Permite
presentar el producto o servicio en las mejores condiciones, tanto físicas como
psicológicas, al consumidor final. Las traducciones más aproximadas son comercialización o micro-mercadotecnia.
On demand: (inglés) por
pedido, por demanda.
Outsourcer: (inglés) proveedor
externo. Aquel que hace provisión de servicios externos.
Outsourcing: (inglés) se trata de un acuerdo mediante el cual una compañía (un
tercero) brinda a otra un servicio que de otra forma se haría internamente. Es
una herramienta que propone usar estratégicamente recursos externos para
desarrollar actividades especializadas que no constituyen la esencia del
negocio (manejo de la información, limpieza, vigilancia, contabilidad, etc.).
Equivale a: tercerización (aún no se
ha incorporado al Diccionario de la Real Academia Española) o contratación de
servicios externos.
Partnership: (anglicismo) es una asociación de personas que se
unen en calidad de socios para hacer negocios; así como el contrato que crea
esa asociación. Equivale a: Sociedad.
Pool: (anglicismo) se refiere a una combinación de
intereses y fondos para un fin común. Equivale a: consorcio o
grupo.
Ranking: (anglicismo) es una lista de personas, empresas,
productos… confeccionada según un parámetro determinado, que puede ser el grado
de popularidad, el número de clientes, las cifras de facturación, etc. Equivale
a: clasificación, rango, ranking.
Sourcing: (inglés) aprovisionamiento.
Sponsor: (inglés) originalmente aludía a quien sufragaba gastos de
mantenimiento de un equipo deportivo con fines publicitarios. Hoy su
utilización es más amplia y se patrocina cualquier tipo de acontecimiento. Equivale
a: auspiciante, patrocinador, promotor, fiador, garante.
Sponsorear: uno de los dos anglicismos que circulan para auspiciar o patrocinar. El otro es «esponsorear».
Sponsoreo: (anglicismo) una
de las dos variantes de adaptaciones de la palabra inglesa para auspicio o patrocinio. La otra es «esponsoreo».
Staff: (anglicismo) se refiere al personal,
plantel, planta de empleados.
Training: (inglés) capacitación. El Manual de español
urgente propone tres posibilidades: adiestramiento, entrenamiento y perfeccionamiento.
Venture capital: (inglés) capital
de riesgo. Capital invertido en un proyecto en el cual hay un gran
porcentaje de riesgo; especialmente dinero invertido en un nuevo emprendimiento
o la expansión de un negocio a cambio de acciones en ese negocio.
VIP: siglas inglesas que corresponden a Very
Important Person. Personaje,
persona muy importante, personalidad.
Etiquetas:
Glosario,
lenguaje empresarial
viernes, 13 de abril de 2012
jueves, 29 de marzo de 2012
Hacer justicia con el lenguaje
Por: Sylvia Fernández
Tomado del libro: Derecho de la Infancia y la Adolescencia, publicado por el Tribunal Supremo de Justicia, Caracas, 2011
Descarga aquí el artículo: Hacer justicia con el lenguaje. Competencias comunicativas de los redactores de sentencias
Tomado del libro: Derecho de la Infancia y la Adolescencia, publicado por el Tribunal Supremo de Justicia, Caracas, 2011
Descarga aquí el artículo: Hacer justicia con el lenguaje. Competencias comunicativas de los redactores de sentencias
sábado, 24 de marzo de 2012
Grijelmo: "El lenguaje es el instrumento de la inteligencia"
“Con las palabras
pensamos, y ellas son los embriones de las ideas. Si tienes muchas
palabras, tienes muchas ideas y puedes construir mundos”, dice Alex
Grijelmo
Luis Aceituno
Autor del Libro de Estilo del diario El País, y de El Estilo del Periodista, Alex Grijelmo se ha convertido en un nombre de referencia obligada en las Escuelas de Comunicación y en las salas de redacción de los medios del ámbito hispánico.
Nacido en la localidad española de Burgos, escribió su primera noticia a los 16 años en un diario de su ciudad. En 1977 fue contratado por la agencia Europa Press y en 1983 ingresó a la redacción del diario español El País, en donde prácticamente hizo de todo, desde simple reportero hasta editor dominical y jefe de la sección deportiva. Durante su carrera ha publicado cientos de noticias, crónicas, reportajes, artículos y entrevistas.
Defensor apasionado del idioma español, al que le ha dedicado la totalidad de su producción bibliográfica, Grijelmo es actualmente presidente de la agencia de noticias EFE. La siguiente entrevista fue realizada durante una breve estancia en Guatemala para participar en la asamblea general de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se llevó a cabo a finales de octubre pasado en La Antigua Guatemala.
¿De dónde proviene esa seducción por las palabras?
– Pues de que es la herramienta del periodista. Igual que un tenista cuida su raqueta y está todo el tiempo mirando las cuerdas para ver si están bien, así un periodista tiene que cuidar el lenguaje porque es la herramienta que emplea. Pero el lenguaje es también el instrumento de la inteligencia: todo lo que pensamos lo pensamos con palabras y según es de grande nuestro léxico, así puede ser de grande nuestro pensamiento.
Nietzsche dijo en alguna ocasión que el lenguaje periodístico era un lenguaje de cerdos. ¿Por qué crees que ha sido tan conflictiva la relación entre el lenguaje y el periodismo a través de los tiempos?
– Yo pienso que muchos periodistas sienten el lenguaje como algo molesto, como un mal necesario para ellos. Para mí es exactamente lo contrario, es el placer de trabajar con las palabras y de ser diestro en ese uso para comunicarme mejor con la gente y para seducir mejor al lector. Nos olvidamos a veces de que con el lenguaje se puede producir placer. La lectura es un placer cuando se lee un texto que está bien escrito. Es una lástima que muchos compañeros tengan una relación conflictiva con el lenguaje, que no lo aprecien en su valor, posiblemente porque en la actualidad estamos más en contacto con el lenguaje audiovisual.
¿Podemos decir que el predominio del lenguaje audiovisual ha sido fatal para el lenguaje escrito?
– Sí, está siendo perjudicial porque ya los niños no se educan con cuentos que les leen o que leen ellos mismos, sino que se educan con dibujos animados y eso les hace llegar a adultos con una menor gimnasia mental. La lectura es la gimnasia del pensamiento y al final se razona mejor cuantas más lecturas se hayan tenido. Cuanto más lees, más dominas el lenguaje, más palabras tienes, mejores ideas puedes construir, creas argumentos más razonables, y al final eres mejor persona, y, si eres periodista, mejor periodista, ¿no?
Más allá de la seducción por el lenguaje, cuando uno lee tus ensayos, se nota una fascinación por la palabra misma.
– Por la psicología que hay dentro de las palabras, por su valor y su fuerza. Yo no sé si aquí en Guatemala pasa, pero en España solemos decir: “Voy a pedir un crédito en el banco” y en el banco te “conceden” el crédito. Cuando en realidad vas a “comprar” el crédito y el banco te lo “vende”. Pero en el momento en que dices que vas a pedir un crédito ya estás en situación de inferioridad, y como estás en esa situación tienes que explicar cómo es tu vida familiar, tus posesiones, tu sueldo, etcétera. Pero si tu llegas a un banco diciendo: “Vengo a comprar un servicio”, te tratan de manera distinta. De hecho, las empresas no piden créditos, contratan créditos, porque se supone que están a un mismo nivel, pero un ciudadano llega a un banco y va a pedir. O sea, ese poder de las palabras que puede convertirnos en superiores o inferiores me interesa mucho.
¿Realmente hay un descuido por la palabra en el periodismo actual?
– Sí, por eso me he interesado mucho en llamar la atención sobre ese descuido. En la actualidad, por ejemplo, los periodistas decimos que el Ejército de Estados Unidos cometió abusos en las cárceles de Irak, en vez de torturas. ¿Por qué decimos abusos? Pues porque es una palabra que ya nos viene así y no la afrontamos con un espíritu crítico. Nosotros, como no hemos hecho esa gimnasia mental que supone la lectura y la gramática, somos fácilmente manipulables y acabamos diciendo que el Ejército cometió abusos y que los aviones hicieron incursiones en lugar de bombardeos y que hubo daños colaterales en vez de víctimas civiles. Toda esa palabrería que otros nos lanzan para que la asumamos como propia es muy peligrosa, porque adultera la realidad, y el periodista que no reflexiona sobre el lenguaje es muy fácil de engañar. Y así como hablamos del lenguaje de la guerra, podemos hablar del lenguaje económico. Cosas como el crecimiento cero, por ejemplo. ¿Cómo puede algo crecer cero? Si la economía experimenta un crecimiento cero, eso es que no ha crecido. Al final, el periodista que no es consciente de la diferencia entre un adjetivo y un sustantivo, es el que menos se da cuenta de esas manipulaciones.
Esto también nos lleva al conflicto entre lenguaje y corrección política.
– Viene a ser lo mismo, porque a veces la corrección política es una forma de no llamar las cosas por su nombre y los periodistas debemos ser educados y debemos procurar no ofender a nadie con el lenguaje, pero esto puede llevarnos a ocultar la realidad y ahí debemos trazar una frontera muy clara.
Al final es la tecnocracia entrando en el territorio de las ciencias humanas.
– En España, en una ley de educación, al recreo de los niños en la escuela le llamaban “segmento de ocio”. Pareciera ser que para la tecnocracia las cosas son más elegantes cuando más se complican. Los periodistas debemos huir de eso.
Consejos de auto-corrección para periodistas
La mayoría de los periodistas
necesita que alguien más les revise su borrador para ayudarlos a
identificar cualquier error ortográfico o gramatical.
A medida que más periodistas escriben en
blogs y publican de manera independiente, es fácil pasar por alto
errores graves. A continuación se enlistan algunos consejos de
periodistas sobre cómo reducir el número de estos errores embarazosos.
Varios de estos consejos fueron presentados en el hilo de una
conversación en LinkedIn, pero tres de ellos resaltaron en importancia:
Intenta engañar a tu cerebro – cambia el tamaño y el color de la letra, la tipografía y el fondo.
No te pierdas en la narrativa – lee el texto de abajo hacia arriba para con ello obligarte a pensar.
Imprime el texto y léelo en voz alta – para escuchar errores en la formulación de las frases.
Engaña a tu cerebro
Terry O’Connor, anteriormente un
periodista de prensa escrita y en línea y ahora un periodista que
trabaja por cuenta propia y como entrenador, cree que todo se trata de
engañar al cerebro. Al respecto, Terry escribió:
“Dado que (normalmente) nosotros los
periodistas colocamos nuestro trabajo a un lado durante un tiempo para
después retomarlo y leerlo, nos perdemos de “la mirada del otro” la cual
es esencial para identificar nuestros errores. Nuestros ojos pueden ver
los errores, pero nuestro cerebro interpreta lo que ven los ojos como
aquello que tenemos la intención de escribir.”
“Es por eso que debemos engañar al
cerebro para presentar el material de una manera desconocida,
obligándonos a ver la información de la manera que un extraño lo haría;
aunque sea un poco. Si tienes el tiempo, imprime el artículo y vuélvelo a
leer. Si no tienes el tiempo o el papel para hacerlo, cambia la
resolución de pantalla, el ancho de la página, el color de la letra, el
color de fondo o todo al mismo tiempo.”
Lee tu material fuera de contexto
Phil Harding, periodista, asesor de
prensa y antiguo director de noticias para BBC World Service dijo que no
conoce un método infalible, pero coincide con O’Connor al decir que se
debe forzar al cerebro a ver el contenido de manera distinta.
“Déjalo reposar una noche, imprímelo,
por supuesto, y si puedes, cambia la tipografía, lee los párrafos en
orden inverso (parte del truco es no dejarse llevar por la narrativa) y
sobre todo, lee el artículo lentamente en voz alta.”
Lee en voz alta
Nick Raistrick, director de capacitación
para Media Training Station Community Interest Company, está de acuerdo
con el punto que hace Phil Harding sobre leer el material en voz alta;
pero también insiste en la importancia de pedirle a colegas que revisen
tu borrador.
“Yo leo mi borrador en voz alta y con
una tipografía enorme, con todo lo demás cerrado en la pantalla de mi
ordenador… y aún así algunos detalles se me escapan. No puedo enviar mi
trabajo para que otros lo revisen y eso me avergüenza porque son muy
quisquilloso con el borrador otros,” dijo Raistrick. “Entonces, he
tenido que desarrollar una comunidad informal de editores a quienes a
veces les envío mis borradores… ¡siempre y cuando la relación sea
recíproca! Sin embargo, esto siempre es práctico a medida que las fechas
de entrega se acercan.
Ten cuidado con las frases que no tengan sentido
Bob Doran, un periodista veterano de la
BBC y ahora un asesor y entrenador de medios, concuerda con ambas
propuestas de leer en voz alta y de engañar al cerebro.
“Siempre recomiendo que leas tu historia
en voz alta. A veces, un texto puede parecer correcto en la pantalla
pero cuando lo lees en voz alta es cuando encuentras los errores
absurdos.” “Yo recuerdo escuchar una noticia en la radio que comenzó: Un
hombre falleció después de haber sido disparado fuera de un concierto
de Madonna (o de otra cantante). El escritor quería decir que Madonna
estaba dando un concierto. Pero cuando el texto fue leído en voz alta,
sonaba como si ella hubiera dado el disparo.”
“Léelo en voz alta tú mismo y te darás
cuenta. Esta estrategia es especialmente útil para guiones de radio y de
televisión. Si las oraciones son difíciles de leer porque son demasiado
largas o verbosas, te darás cuenta de que no sonarán bien en el aire.”
Este artículo primero fue publicado en
el sitio del socio de IJNet, Media Helping Media (MHM), un web de
entrenamiento que aporta recursos mediáticos gratuitos para periodistas que trabajan en países en transición, países en estado de post-conflicto y
en áreas donde la libertad de expresión y la libertad de prensa están
bajo riesgo. El artículo completo fue traducido a los seis idiomas de
IJNet con la autorización de Media Helping Media.
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